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Tercera novela. (Fandom: Tokio Hotel/ HIATUS)

30 oct. 2010

Cap. 16 El tiempo lo dira todo

-¿Por qué llegan a esta hora? –Les regañó David


-Tuvimos unos inconvenientes –Respondió el pequeño de los gemelos. David esbozo una pícara sonrisa.

-¿Con sus novias? –Preguntó divertido.

Los cuatro chicos agacharon sus cabezas. Tom y Bill se sentaron a lado de sus compañeros ignorando a David. A Georg y a Gustav les dolía ver a sus mejores amigos así, pero no podían delatar a Debany y Marcela.

David hablaba y hablaba sobre el excelente trabajo que habían realizado los chicos con el nuevo disco. Había quedado excelente, las fans iban a quedar encantadas, eso estaba claro y los felicitó a cada uno por su enorme esfuerzo y ‘dedicación’.

Colocó en el reproductor la primera copia del disco y así comenzó a sonar. Si, el álbum era excelente, era lo único que pudo alegrar a los chicos en ese momento.

El tema inicial era Scream, al igual que el nombre del álbum, y así, le siguió Ready set go! Y Monsoon. Los temas que tenían más éxito en su lengua alemana. Al terminar el disco, David aplaudió.

-¡Me siento muy orgulloso de ustedes! –Admitió el manager feliz.

-Gracias –Dijo Gustav esbozando una sonrisa.

-Espero que nos vaya bien en Estados Unidos –Habló Bill preocupado.

-Si, la verdad yo estoy muy nervioso, ¡Esto será enorme! –Dijo Georg.

-¿Y tú Tom? –Preguntó David volteando a verlo- No has dicho nada desde que llegaste, lo cual… se me hace muy extraño –Tom volteó a verlo confundido, se encontraba completamente ido.

-Ah… ha quedado genial, enserio –Dijo reaccionando y poniéndose de pie- Buen trabajo. –Y dicho esto, abandonó la oficina de David.

-Bill… ¿Qué le pasa a Tom? –Le preguntó confundido el manager.

-Lo mismo que a mí –Le respondió siguiendo a su hermano.

David, volteó a ver confundido a los G’s. Gustav se quitó sus gafas y se talló los ojos.

-Esto… esto está mal –Confesó el baterista.

-Tenemos que ir con ellos, no hay que dejarlos solos –Habló Georg.

-Si, tienes razón –Los dos se levantaron y caminaron hacia la puerta.

-Hey, ¿No van a festejar? –Preguntó extrañado David.

-No lo malinterpretes, quedamos contentos con el trabajo pero… ahorita Bill y Tom están pasando por un mal momento –Le respondió Gustav.

-Después te explicaremos todo –Aseguró el bajista.

-Pero… íbamos a checar la fecha de la venta de los discos ¿Chicos? ¡Oigan, vengan acá!





Las chicas, al despertar, se sentían mucho mejor. Tenían la idea de lo que todo lo que había pasado antes de hoy fue una horrible pesadilla, creían que era mejor pensar así.

Lo primero que hicieron al levantarse, fue ir a la cocina ya que no aguantaban el hambre.

-Es verdad que Alberto… ¿es tu amigo? –Cuestionó Marcela sirviéndose un jugo de naranja.

-Si –Le respondió Debany abriendo el refrigerador- ¿No me crees? –Preguntó volteando a verla.

-Si te creo, pero… es que no sé, nunca me habías hablado de él –Le respondió tomando un sorbo del jugo.

-Es qué pensé que nunca lo volvería a ver –Le dijo cerrando el refrigerador, la verdad, no se fijó en lo que había dentro. Caminó hasta donde estaba su amiga y también se sirvió un poco de jugo.

-¿Y por qué pensaste eso? –Volvió a preguntar Marcela viendo como Debany terminaba de llenar el vaso.

-Por qué… -Soltó un pesado suspiro-… él, él fue mi primer novio –Confesó agarrando el vaso con las dos manos.

-¡¿Qué?! –Exclamó sorprendida Marcela. No era necesario de que hablará más, era urgente de que Debany contará toda la historia.

-Era mi vecino, somos amigos desde que tengo memoria…





-Tom… ¡Espera! –Le gritó su hermano desde el pasillo. Tom se detuvo y Bill corrió para alcanzarlo- No es bueno que te pongas así.

-¿¡Y cómo quieres que este Bill?! –Preguntó irónico.

-No lo sé –Le respondió bajando la mirada-… perdón por lo del golpe –Le dijo al ver su mejilla morada.

-Me lo merecía –Dijo Tom fríamente y sin mirarlo, volvió a caminar.

Bill, solo vio a su gemelo marcharse por ese gran pasillo. El vocalista sabía que tenía que estar con su hermano, pero algo más fuerte le gritaba que lo dejará solo. Necesitaba pensar en muchas cosas, necesitaba acomodar sus ideas y lo más importante, sus sentimientos.

Los G’s llegaron hasta donde estaba Bill. Éste, seguía viendo hacia la nada. Georg, agarró su hombro como señal de apoyo. El vocalista, al sentir su mano, volteó a verlos.

-Andrea ya les dijo ¿Verdad? –Preguntó volviendo a ver hacia el pasillo. Gustav y Georg voltearon a verse.

-Sí –Respondieron los dos.

-¿Nos perdonaran? –Preguntó Bill encogiéndose de hombros.

-No lo sé, el tiempo lo dirá todo –Le respondió Gustav.

-Es lo que le digo a mi mismo… para tratar de asimilar todo y no sufrir más –Respondió Bill caminando de nuevo hacia el estudio.

27 oct. 2010

Cap. 15 ¿Otro comienzo?

Tom


Lo tenía todo planeado desde hace tres semanas: se suponía que esta noche, iba a pasar algo que Debany y yo nunca olvidaremos, pero creo que eso, seguirá siendo un dulce sueño inalcanzable.





Al entrar a la casa, vi que Bill ya estaba despierto, se encontraba desayunando cereal. Se me hizo extraño ya que era demasiado temprano para que estuviera despierto.

-Tom –Exclamó aliviado y dejó caer la cuchara en el tazón- ¿Dónde estabas?

-Traté de buscar a Debany y Marcela –Le respondí cansado cerrando la puerta- Le marqué a Fernanda, busqué por todo el maldito país… pero no las encontré –Dije vencido sentándome en el sillón.

-Tal vez… -Voltee a verlo rogando que no abriera su bocota- Se fueron de la ciudad –Me dijo encogiéndose de hombros.

-¡No digas eso! –Le regañé. Ella no se puede ir ¡No!

-Espero estar equivocado –Me confesó bajando su mirada.

-Creo que lo necesitas es dormir Bill –Le respondí recargando mi cabeza en el enorme sofá- Creo que todos necesitamos eso –Murmuré.

-¡Idiota! Hoy tenemos que ir al estudio -¡Mierda!

-Es verdad –Exclamé golpeándome la frente con la palma de mi mano- lo había olvidado por completo –Me levante y corrí hacia las escaleras.

-Estas exhausto –Habló preocupado- Creo que es mejor que le llame a David para avisar que no vamos.

-¡No! Solo me baño, me cambio de ropa y estoy listo –Advertí corriendo hacia el baño.





Narrador

El vocalista puso sus manos en la cabeza como señal de desesperación. Su hermano no ha descansado, su amiga y su novia no aparecen en ningún lado y hay un nuevo Disco en puerta.

Necesitaba calmarse, así que sacó un cigarrillo y dejó que todo ese humo ‘tranquilizador’ invadiera sus pulmones.

Subió con dolor las escaleras, era como si tuviera amarrados unos blocks en cada pie, y se dirigió al cuarto de Marcela. Al entrar, acarició el mueble que estaba a un lado de la puerta y acarició cada portarretratos que se encontraba en el. Agarro una fotografía en especial, solo estaban ellos dos abrazados viéndose el uno al otro, felices. Comenzó a admirarla sin darse cuenta que los minutos pasaban.

-Bill… ya estoy listo –Avisó Tom desde el umbral de la puerta. Bill volteó a verlo desconcertado un momento, pero después, volvió a la realidad.

-Okey, yo conduzco Tom.





-Nunca me habías dicho eso –Le dijo Debany sorprendida a Marcela- ¿Por qué lo hiciste?

-¡Necesitaba dinero para huir! –Le gritó en susurro- Y para vivir el resto de mi vida ¿Entiendes? Sabía muy bien que todo ese dinero me iba a ser de utilidad algún día y ese día llegó. Nos iremos lo más pronto posible amiga –Dijo esbozando una sonrisa.

-Te juro que cuando tenga el dinero suficiente, te lo pagaré.

En una habitación las chicas hablaban de planes en su nuevo futuro mientras que poco a poco se quedaban dormidas y en otra habitación, Alberto se encontraba completamente desesperado y avergonzado.

Él no tenía ni la más mínima idea de que Debany era la novia de Tom Kaulitz, aunque su prima Annkatrin se la había mencionado, nunca se le paso por la cabeza que fuese ella ya que no es la única Debany en el mundo.

Se encontraba completamente avergonzado. Su prima había hecho sufrir a la mujer que más amaba solamente por un capricho. Quería hablarle y reclamarle por todo lo que había sucedido por su culpa, pero a la vez sabía que no era buena idea. Si Annkatrin se enteraba de que Debany estaba con él quien sabe que sería capaz de hacer.







Los gemelos cada vez estaban más cerca del Estudio. Ellos no se dirigieron la palabra en todo el camino, no había mucho de qué hablar. Bill se encontraba concentrado en el camino mientras que Tom estaba concentrado en el paisaje.

Algo que los saco de su ‘entretenimiento’ fue el celular del guitarrista. Éste, apresurado, buscó el pequeño aparato con la esperanza de que fuera Debany o alguien con noticias de ella, pero no, era la persona con la que menos quería hablar en ese momento. El celular marcaba: Annkatrin.

-¿No contestarás? –El guitarrista no respondió la pregunta de su hermano. Él, solo bajo el vidrio del auto y aventó su celular a la carretera- ¿Por qué hiciste eso? –Preguntó sorprendido.

-Para no causar más problemas -Y todo terminó ahí.

El celular seguía sonando hasta que otro automóvil lo destrozó en su totalidad.

-Tal vez, ese sea el pequeño paso a un nuevo comienzo –Pensó Tom.

Continuara ***
El viernes comienzo los examenes ._. D:

25 oct. 2010

Cap. 14 Reservación cancelada

Fernanda


Todos volteamos hacia la puerta al escuchar unos golpes. La fui abrir y al ver que ella estaba bien, la abracé. Se notaba que ya estaba un poco más tranquila y nosotros ya pudimos dejar de preocuparnos.

-¡¿Dónde estabas Debany?! –Pero yo, seguía exaltada- ¡Nos tenías con el corazón en la boca!

-Veo que… ya te enteraste –Respondió. Noté algo diferente en su voz, es como si no… estuviera viva, no sé.

-Sí –Le respondí extrañada al escuchar su voz- Llegó muy histérica buscándote

-¿Marcela? –Preguntó sorprendida- ¿Sique aquí? –En ese momento se altero.

-Sí, está en la sala –Agarre su mano y la lleve hacia donde estaban todos. Marcela, al verla, corrió hacia ella y se abalanzó a abrazarla.



Marcela

-¡Debany! –Me sentí mejor al ver que ella correspondió a mi abrazo- Lo siento, lo siento ¡En verdad lo siento! Yo… yo no sabía…

-No Marcela –Me cortó y sentí un gran apretón- la única que te tiene que pedir disculpas aquí, soy yo. Tú eres mi amiga y sé que no me ocultas ni me ocultarás nada… fui un estúpida al no creerte.

-No… no te preocupes Debany –La verdad no sabía que decirle- Estabas alterada.

-Debany… -Le habló Ingrid.

-¿Sí?

-Georg y yo… te vimos con un chico –Hablo muy apenas. Tal vez le daba pena preguntar- ¿Quién es él?

-Digamos que… es un viejo amigo. Lo conozco desde que tengo memoria –Camino hasta ponerse en medio de nosotros- Chicos, solo vine aquí a despedirme.

-¿Des-despedirte? –Tartamudeo Kathia anonada.

-Si, me iré a vivir con mi amigo.

-¿Y Tom sabe? –Preguntó Georg.

-No lo sé, por mi… ¡Que piense que me trago la tierra! Chicos, volveré a buscar trabajo y cuando tenga suficiente dinero me iré de la ciudad.

-No Debany ¡No puedes dejarme sola! –Le grité mientras mis ojos se llenaban de lágrimas.

-Perdóname Marcela, pero creo que lo mejor es alejarme de todo esto por un tiempo.

-Deb… mejor piénsalo, no es necesario hacer esto. –Trato de convencerla Ingrid. Yo solo rogaba para que Debany recapacitara.

-Claro que es necesario. Ya lo pensé bien y no hay marcha atrás –Aseguro.

-¡Yo voy contigo!

-No Marcela. Tú tienes que quedarte aquí… con Bill –Me ordeno.

-Debany… tengo que pensar en muchas cosas después de lo que paso –Le dije encogiéndome de hombros- Deja irme contigo –Le rogué. Debany bajó su mirada, cerró sus ojos y después dijo-:

-Esta bien Marcela… nos vamos.

-¿Tú también? –Me preguntó triste Fernanda.

-Es que… es lo mejor –Le respondí agachando mi cabeza.

-Pero por favor… -Hablo Debany-… No le vayan a decir nada a Tom y a Bill. Si preguntan por nosotras díganles que no nos vieron ¡o no sé! A ver que inventan. Georg, Gustav, Andreas ¡Por favor… se los ruego! No les digan nada, es lo único que les pido.

Los tres asintieron.

-Guardaremos su secreto –Aseguró Gustav.

-¿Lista Marcela? –Me preguntó agarrando mi mano.

-Sí –Le respondí esbozando una sonrisa.



Debany

-Cuando cumpla los 18, lo volveré a ver –Voltee a ver a Marcela- Nos volverán a ver –Aseguré- Así que no es un hasta nunca, sino un ‘hasta luego’.

Todos me miraron confundidos, incluida Marcela. Pero quise ahorrar mis comentarios.

-Cuídense chicas –Nos rogó Fernanda.

Salimos de la casa de nuestra amiga. Realmente los extrañare a todos.

Antes de llegar al auto de Alberto, le conté a Marcela lo que había sucedido en la casa de los gemelos.

-La verdad no sé qué decir, me decepcionaron mucho –Dijo Marcela mientras hacía una mueca. Yo sabía que ese gesto lo hacía cuando estaba a punto de llorar.

-Las cosas, suceden por una razón, he llegado a esa conclusión –Le dije abrazándola- Mañana ellos irán al estudio, ahí provecharemos e iremos por tus cosas.

Al llegar al auto. Le explique a Alberto el por qué Marcela quería venir con nosotros. Él, aceptó en acogerla en su departamento sin ningún problema.

En el camino, le contamos todo lo que había pasado ya que no se lo había explicado muy bien. También le dije, que cuando tuviéramos el dinero suficiente Marcela y yo nos iríamos de la ciudad, él, se ofreció también en acompañarnos. Nostras aceptamos, sería como nuestro hermano mayor.

Después aclarar todo eso, no hablamos más. Trataba de dormir, pero realmente no podía. Para empezar, notaba algo extraño en ellos.

Llegamos a su departamento y nos indicó donde podíamos descansar. Traté de averiguar lo que le pasaba a Alberto, pero a la vez no quería preguntar.

-Debany… -Me habló Marcela ¿Asustada? Parecía estarlo- Creo que no va hacer necesario buscar trabajo para irnos de aquí.

-¿Por qué? –Le pregunté confundida.

-Por qué… antes de huir de mi hogar, le quite demasiado dinero a mis padres y cuando trabajábamos en el hotel ahorraba más. Creo que tenemos dinero suficiente para los boletos.

Tom

Busque toda la noche por toda la ciudad, sin éxito. Estaba cansado, tenía ojeras, pero no dejaba de buscar.

Llegue al lugar donde Debany venía a ver las puestas de sol, donde estuvimos por última vez… No había nadie, era de esperarse.

Me senté en la banca donde hace horas Debany y yo observamos el sol caer. Le marqué a Fernanda, pero me dijo que ella no se había aparecido ahí y que de Marcela tampoco había rastro.

Me di por vencido ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tuve que hace esta estupidez?!

Comenzaba a amanecer, yo solamente contemple los pocos rayos del sol que se podían apreciar. Trataba de pensar en donde podía estar pero ¡Se me habían agotado las ideas!

Tomé mi celular, 6:03 am. Busqué en mi agenda y vi algo que me rompió el alma… Pulse el botón ‘Hablar’ y solo espere…

-Buenos días, habla Tom Kaulitz. Hice una reservación hace tres días para hoy a las 8:00 en la habitación 483… sí, deseo cancelarla… no se preocupe, quédese con el dinero... me da igual.

 
Continuara***
Al fin pude! Adelante, acepto insultos por no subir, me lo merezco D:! espero que disfruten el capitulo :B

20 oct. 2010

Cap. 13 Ella no será feliz con ese y yo no seré feliz sin ella

Debany


Trataba de alejarlo, pero era más fuerte que yo. Poco a poco dejé de luchar.

Era como la primera vez que nos besamos en el hotel, la misma intensidad y pasión cuando descubrí que él en verdad me amaba… o al menos, eso me hizo pensar.

¡Todo fue un maldito engaño! Ya no voy a caer de nuevo en sus trampas. Lo avente con todas mis fuerzas y le di una cachetada, en toda la casa se pudo escuchar el eco del golpe. Tom agarró su mejilla y yo aproveché para irme de una vez de ahí

Alberto me esperaba afuera de su carro. Yo estaba anonada por lo que había pasado hace un momento. Sus labios seguían impregnados en los míos y su esencia en mi piel… todo por última vez.

-Déjame te ayudo –Su voz hizo que volviera algo de mí a la realidad. Los dos guardamos las maletas y subimos al auto. Yo seguía saboreando los besos de Tom, quien iba a decir, que ese sería nuestro último beso.

Esto será muy difícil, pero como dije antes, es lo mejor.

-Pequeña… ¿Qué pasa? –Eso hizo que volviera completamente a la realidad.

-¿Cómo me dijiste? –Le pregunté sorprendida.

-¿Acaso ya olvidaste el apodo que te puse? –Al igual que él, esboce una sonrisa.

-No –Respondió- pero hace mucho que no lo escuchaba y se me hacia extraño.

-Pues acostúmbrate, porque a partir de hoy, lo escucharás muy seguido -Me dijo abrazándome. Tal vez con Alberto a mi lado, no sea tan difícil- ¿Lista para irnos?

-Si, pero antes de llegar a tu casa… ¿Podemos hacer una pequeña parada?

Fernanda

Estaba en un profundo sueño… hasta que empecé a escuchar las alarmas de los carros y ladridos de perros ¿Por qué tengo vecinos tan ruidosos?

Traté de ignorarlos, así que volví a cerrar mis ojos y abracé a Gustav

-¡Fernanda… ábreme! –Logré escuchar y eso me desconcertó.

-¿Qué pasa? –Preguntó Gustav adormilado- ¿Por qué hay tanto ruido?

-No lo sé –Le respondí levantándome- Pero alguien me habla –Dije extrañada- Ya vengo.

-Espera, yo voy contigo.





-¿Marcela? –Pregunté sorprendida- ¿Qué haces aquí?... ¿A esta hora?

-Lo siento Fernanda, sé que es muy tarde pero ¿Aquí no está Debany?

-¿Debany? –Volví a preguntar frunciendo el ceño- no

Marcela cerro sus ojos, estaba conteniendo lágrimas ¿Pero de qué me perdí?

-Me siento desesperada ¡No sé nada de ella! Esta molesta conmigo y yo no siquiera sabía y…

-¡Tranquila! –Logre hablar- Ven, pasa te prepararé un té para que te tranquilices ¿Okey?





Tom

Volví a llorar. Jamás pensé sentirme otra vez así: sufrí por el divorcio de mis padres y ahora sufro porque he perdido a la mujer que más amo.

Me deje caer de rodillas y lloré en silencio. Escuche que Bill bajaba las escaleras voltee a verlo, su maquillaje estaba corrido, su cara media roja y sollozaba.

-¿Qué tienes hermano? –Pregunté mientras mis lágrimas recorrían mis mejillas- Bill… respóndeme ¿Qué tienes? –No me dijo nada. Los dos llorábamos y yo me sentía desesperado porque no me hablaba- ¡Mierda Bill! ¡Respóndeme! –Le grité lo más fuerte que pude. Él, solo se acercó a mí.

Sus manos temblaban y de pronto yo ya me encontraba en el piso. Me había dado un golpe en la cara, me aturdí completamente y ninguno terminaba de llorar.

-¿Sabes por todo lo que ha pasado Debany? –Me preguntó completamente ido. Me agarró de la camisa y me logró levantar- ¡Ella pensaba que a tu lado al fin había encontrado la felicidad que nunca tuvo!

-¡Se más que nadie por todo lo que ha pasado! –Le grité anonado.

-¿¡Entonces por qué la haces sufrir más?!







Fernanda.

Al ver que ya se encontraba más tranquila, yo la cuestione mientras Gustav iba a ponerse ropa más decente. Marcela comenzó a contarnos todo lo que paso… No puedo creer que de un día para otro Tom haya acabado con la relación… no, esperen, sí lo creo. Pero la verdad pensé, que ya había cambiado.

-Debany está furiosa porque piensa que los ayude y ¡no! A mí también me lo ocultaron.

-Estaba destrozada y confundida Marce. No podía pensar con claridad… deja que se le pase y así arreglarán las cosas –Dije abrazándola.

-Lo único que quiero es encontrar a mi amiga. Gustav estaba bajando las escaleras cuando sonó el timbre.

-Yo abro –Nos avisó.

-¿Será ella? –Me murmuró Marcela.

-¡Hola! –Dijo Gustav animado al ver que era Andreas con Kathia- ¡Tenemos más visita!

-¿Ya sabes algo de Debany?–Preguntó apresurada Kathia. Gustav nos vio confundidos.

-¿Qué paso con ella? –Preguntó Gustav.

-No –Le respondió Marcela a Kathia- pensé que estaba con Fernanda.

-Ahmm… ¿Qué paso con Debany? –Volvió a preguntar él.

-Yo ni siquiera sabía nada –Le respondí a las chicas- No me ha llamado.

-Ya buscamos por los alrededores y nada –Habló Andreas- Parece como si se la hubiese tragado la tierra.

-¡¿Alguien puede decirme que pasó con Debany?! –Nos preguntó histérico.

-¡Sí! –Les respondimos todos.

-¡Gracias!



Tom

-¡Esa no fue mi intención Bill! –Le respondí entre sollozos.

-Si hubieras escuchado todo lo que me dijo… -Me habló con coraje.

-¿Qué te dijo? –Pregunté confundido.

-Solo te diré, que se va para que puedas tener el camino libre con Annkatrin. Le duele, porque te ama pero, piensa que es lo mejor para los dos.

-¡No! Ella... ella no se puede ir… y luego ¡Se va con Alberto! –Le grité anonado- ¡Ella no será feliz con ese y yo no seré feliz sin ella!

-La verdad estoy de acuerdo con Debany –Me dijo dándome la espalda- Es lo mejor –Y subió las escaleras.

-¡No! ¡No lo es! ¿Y tú? Con Marcela… Se van a separar ¿¡O la vas a dejar ir?!



Fernanda

-¿Y cómo esta Tom –Preguntó Gustav

-Destrozado –Le respondió Andreas.

-No más que Debany –Dijo Marcela entre dientes.

-Tom se arrepiente –Le contestó.

-Eso lo hubiera pensado antes.

-¡Ya no peleen! –Supliqué. Andreas iba a decir algo más, pero calló al escuchar que abrían la puerta. Era Ingrid con Georg.

-¡Chicos, chicos! A que no saben que… -Nos dijo Alterada.

-¿Qué Debany se enojo con Tom? –Pregunté.

-Por que lo vio besándose con Annkatrin –Dijo Andreas.

-Y se armo todo un alboroto –Continuó Gustav

-Y se fue de ahí sin dejar rastro –Siguió Kathia.

-Y está enojada conmigo porque cree que yo se lo oculte junto con Bill –Terminó Marcela.

-Okey –Nos habló Ingrid extrañada- eso no lo sabía. Ahora entiendo porque estaba con ese chico.

-Chico… ¿Qué chico? –Preguntó confundida Kathia.

-No lo sé, jamás lo habíamos visto





Tom

-Si Marcela quiere tomarse un tiempo para pensar las cosas, lo aceptaré –Me respondió siguiendo su camino.

-¡¿Qué?! –Exclame sorprendido- ¡Entonces no la amas! –Bill se detuvo.

-Tú no sabes lo que estoy sintiendo en este momento. No sabes cuán me duele al pensar que tal vez jamás la volveré a tener entre mis brazos ¡Así que cállate! –Me ordeno.

-¿Entonces lo dejarás por la paz? –Lo volví a cuestionar.

-Yo… ¡No sé! –Me respondió desesperado- Necesito pensar en muchas cosas.

-Yo ya lo pensé –Le respondí- No dejaré que Debany se vaya –Dije agarrando las llaves del auto.

-¿A dónde vas?

-A buscarla

17 oct. 2010

Cap. 12 ¿Él será el oro y yo la escoria?

Debany


Subí las escaleras. Entré a mi habitación, agarré una de mis maletas y empecé a empacar todo.

-¿Dónde está Marcela? –Preguntó Bill a mis espaldas.

-No lo sé y ni me interesa –Respondí sin voltear a verlo. Seguía empacando.

-No te enojes con ella –Murmuró- No tiene la culpa de lo que paso. Aparte, sabes que ella es incapaz de mentirte –Abracé la blusa que tenía en mi mano en ese momento y me dediqué a escucharlo- Lo único que ella quiere es protegerte –Me encogí de hombros. Era cierto lo que dijo Bill- Perdóname Debany, Tom es mi hermano pero aún así, no debí ocultártelo.

-El daño ya está hecho. Hoy mismo me voy para que Tom tenga el camino libre con esa –Le dije aventando la blusa - Me duele… me duele porque en verdad lo amo Bill –Confesé sentándome a un lado de la maleta- Él me hacía sentir especial, en sus brazos me sentía protegida, yo tenía la esperanza de que cambiaría por mí ¡Por mí! Pero fui una tonta. La verdad no sé si estoy haciendo bien en irme –Decía firme, mis lágrimas estaban secas. Me puse de pie y cerré la maleta- pero necesito tomarme un tiempo para pensar. Tal vez, en mi ausencia, encuentre a un chico que realmente me sepa apreciar.



Tom

-No hay necesidad de que te presentes, sé muy bien quién eres –Me dijo él.

-Sí, el novio de Debany –Le respondí entre dientes. Tenía tantas ganas de golpearlo ¿Por qué? ¿Por qué él sí logró amar a Debany y yo no? ¿Por qué acaso le tengo envidia?... ¿Le tengo envidia?

-¿Cómo puedes llamarte ‘su novio’? –Me preguntó irónico- La verdad no se qué le hiciste, pero no hay necesidad de adivinar que fue muy grave. Ahora, con permiso, tengo que ayudar a Debany a empacar.

Puse mi mano en el marco de la puerta impidiéndole el paso, el no pisara mi casa y Debany no saldrá de aquí.

-Tú no entrarás –Amenacé.

-No importa, la esperaré aquí –Se cruzó de brazos. Él, se veía que era una persona tranquila, no se exaltaba con facilidad. Mientras que yo soy todo lo contrario…

¿Él será el oro y yo la escoria en la vida de Debany?



Debany

-Este es mi diario Bill –Le dije sacándolo de uno de los cajones- hace mucho que no escribo en el, ya que solo lo hago cuando me siento fatal y necesito desahogarme. El diario me escucha, lo sé porqué es el recuerdo de mi madre. Pensé que jamás volvería a escribir en el… pero ahora veo que seguiré llenando las páginas de tristeza.

Volví a abrir mi maleta para guardar el diario. Cuando la cerré, mi mente se llenó de recuerdos: todo lo que viví en esta casa con Tom, Bill, Marcela… los chicos. No solté ninguna lágrima, porque ya no tengo más escondidas que dar.

Camine donde Bill, lo odie en ese momento porque me lo había ocultado. Pero, no le guardo ningún rencor.

-Adiós Bill, Gracias por todo.

-No es un adiós, sino un hasta luego –Me advirtió con un nudo en la garganta. No dije nada, no sonreí, no di gesto alguno, solo lo abracé.

-Marcela te perdonará ya que te ama y sabe que tú no eres una mala persona –Le susurré al oído- Regresará a ti tarde o temprano porque ella te pertenece…



Tom

-Ella no se irá de aquí –Le amenacé.

-No la vas a obligar a quedarse, ella no quiere hacerlo –Me respondía sereno- Aparte, no es lo mejor.

-¿Y tú que sabes que es mejor para ella? –Pregunté frunciendo el ceño.

-Sé más que tú y la verdad, no es bueno que se quede a tu lado. La volverías a hacer daño –Cerré mis ojos conteniendo mi furia-No te la mereces. Ella se merece algo mejor.

-¿Y qué sería ese mejor? ¿Tú? –Pregunté sarcástico mientras abría mis ojos. No me respondió.

-Soy mucho mejor que tú. Que te quede claro. –Me respondió tan tranquilo y se retiro de la puerta para irse a su auto.

-¿Q-qué dijiste? –Pregunté anonado para mí mismo.

-Con permiso.

-Debany –Voltee sorprendido- No escuche que bajarás.

-Hazte a un lado, me tengo que ir…

-¿Con quién? ¿¡Con el imbécil de Alberto?! Pues no, no me moveré.

-No quiero discutir –Me respondió cansada- por favor hazte a un lado.

Me acerque a ella, agarre su rostro y la besé intensamente. Debany se movía, rechazaba mi beso, pero yo no la solté por nada en el mundo deje de besarla.


Continuara***
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15 oct. 2010

Cap. 11 Para mi estás muerto

Ingrid


Le habíamos dado la vuelta a toda Alemania como 589674 veces ¡He quedado exhausta!

Georg me había invitado a comer un helado antes de regresar cada quien a su casa.

-Gracias por aguantarme este día –Le dije esbozando una sonrisa- estuvo genial.

-Si, hay que salir más seguido ¿No crees? –Me preguntó comiéndose su helado.

-Si me aguantas, sí –Le respondí sarcástica.

-Jaja… Oye, ¿Qué te parece si vamos a la casa de Fernanda? –La verdad, quisiera pasar más tiempo contigo.

-La verdad… quisiera ir a mi casa -¿Porqué no se lo puedo decir?- Estoy muy cansada.

-Ah… está bien… pero ¿Quieres que te lleve? –Volvió a preguntar.

-Como quieras –Respondí tratando de sonar indiferente. Georg se encogió de hombros. Sé que él quiere algo más conmigo, no la sabe despistar- Y… ¿Cómo van con el disco? –Le pregunté tratando de sacar plática mientras llegábamos a su coche.

-Es agotador, pero creo que lo estamos logrando –Me respondió esbozando una sonrisa. Noté que estábamos llegando al auto y me deprimió saber, que sería otro día más sin ser algo más que su amiga.

-Sabes… -Volvió a hablar-… me alegra haberte conocido, siempre me la paso muy bien contigo. Nunca me había sentido tan bien en compañía de alguien. Qué bueno que te conocí ¿No crees? –Sentí un cosquilleo en mi estómago al escucharlo.

-Sí, yo también pienso lo mismo –Le respondí esbozando una tímida sonrisa.

Llegamos a su coche y Georg no me dijo nada. Tal vez me equivoque y el solo me ve como su amiga…

-Ingrid, tengo algo muy importante que decirte -…o tal vez no.

-¿Sí Georg? –Pregunté tratando de sonar sería. Él tomo mis manos.

-Desde el primer momento en que te vi, me gustaste y cuando empecé a tratarte más me enamore completamente de ti. Ingrid, ¡Ya no puedo ocultar mis sentimientos! Tú… quisieras ser… -¿En verdad lo dirá? ¿Esto no es un sueño? No, no lo es. Se quedó callado, ya no pronunció ninguna palabra ¿Por qué? ¿Por qué no lo dices?

-¿Ella no es Debany? –Preguntó desconcertado.

-¿He? –Mire hacia donde me señalaba. Si, si era Debany y estaba en el carro de un chico que nunca había visto. Esto no le va a gustar a Tom. El semáforo cambio a verde y el carro arrancó.

-Debió de haber pasado algo –Murmuré viendo hacia la dirección del carro.

-Y fue algo malo.

-Georg, cambie de opinión. Vamos con Fernanda –Le dije anonada tomándolo del brazo.





Tom

Bill y yo estábamos preocupados, más que eso, estábamos asustados, descontrolados, histéricos ¡No sabíamos donde estaban!

Escuchamos el motor de un carro afuera. Me quedé de pie esperanzado de que fuera Debany

-Espero que sean ellas –Hablo Bill agachando su mirada. Logré percibir el sonido de unas llaves ¡Son ellas!

Corrí sin pensarlo dos veces y abrí la puerta ¡Si era Debany!

-Vengo por mis cosas –Dijo sin siquiera mirarme. Esto no puede estar pasando.

-Te… ¿Te vas? –Pregunté sorprendido- ¡No! Debany, por favor… ¡Enserio perdóname! Te juro que no fue mi intención hacerte…

-¡No quiero escucharte Tom! –Me gritó deteniéndose en las escaleras- Para mí, a partir de hoy ¡Estás muerto! –Sentí un dolor horrible en mi corazón, me dolió mucho esas palabras que hicieron que me quedará inmóvil. Era como sí… te apuñalaran en el corazón sin piedad ¿Acaso así se siente el sufrimiento por amor?

Vi a Debany subir. Mi cuerpo reaccionaba poco a poco y logré ver que alguien más entraba a mi casa. Logré reaccionar y lo detuve.

-¡Hey! ¿Tú a dónde crees que vas? –Le pregunté irónico impidiéndole el paso.

-Vengo con Debany –Me respondió el idiota.

-¿Y tú quien eres o qué? –Fruncí el ceño ¿Qué hacía con ella?

-Me llamo Alberto.

¿Alberto? ¿¡Ese es el imbécil que estuvo con Debany?! Mi corazón comenzó a latir demasiado rápido por la furia que empecé a sentir. Tenía rente a frente a la persona que Debany más amo en el mundo…

 
 
Continuara***
Hoy fueron las entregas de calificaciones, no me fue tan mal como creí ;) saludos! :D

13 oct. 2010

Cap. 10 ¿Todo se arreglará?

Tom


Solamente vi a Debany alejarse. Las lágrimas comenzaron a brotar

¡Fui un imbécil!

Golpeaba la pared con todas mis fuerzas. Sentía mis manos adormilarse por el dolor, pero eso no me importo, lo único que quería era tener a Debany a mi lado.

Pero por mi culpa, se fue. No la supe apreciar. Ella, es la única que me ha hecho sentir especial, por ella se lo que es el amor. Jamás amare a alguien como a Debany, ni si quiera llegaré a sentir cariño por alguien más.

No sentía mis manos, pero era tanto el coraje, el dolor, que no paraba de golpear la pared.

-Tom ¡Detente! –Me ordeno Andreas- te vas a hacer daño.

-¡No me importa! –Grité levantando mi puño, listo, para dar otro golpe. Pero alguien detuvo mi brazo.

-Por favor Tom, detente –Me suplicó Kathia.

-Suéltame –Le ordene entre dientes.

-No, no lo haré.

-Crees que golpeándote, ¡¿harás que Debany regrese?! -No, pero ayuda a desahogarme.

-¿Qué? –Al fin voltee a verla.

-Debany se va… ¿Y tú qué estás haciendo? ¡Golpeándote como un desquiciado! –Me gritó frunciendo el ceño, era verdad ¿Qué hago aquí con ‘los brazos cruzados’?- ¡Ve a buscarla! Nosotros te ayudaremos ¿Okey?



Kathia

Logré ver que Annkatrin salía del antro. No iba a dejar que Tom la viera en esas condiciones, quien sabe lo que le podría llegar a hacerle por más que se merezca lo peor del mundo.

-Adelántense –Musité deteniéndome- Ahorita los alcanzo.

Ellos asintieron y siguieron su camino. Espere a que se alejaran un poco para poder acercarme con esa

-¿Qué quieres? –Le pregunté deteniendo su camino.

-Busco a Tom

-¿Todavía tienes el descaro de buscarlo después de todo lo que causaste? –Pregunté atónita.

-¿Lo que yo cause? –Preguntó irónica- Mira corazón, Tom también tuvo la culpa ¿Okey?

-No ¡Tú lo causaste todo! Ahora lárgate, solamente causas problemas –Noté que Annkatrin miraba sobre mi hombro. Voltee y vi que al fin había localizado a Tom- Ni siquiera lo pienses –Amenacé.

-El volverá a mi… –Me respondió retrocediendo. No volteo a verme, lo seguía viendo a él- … lo sé.





Bill
Todas las miradas del antro fueron para mí después de todo lo que paso.

Yo, salí corriendo atrás de Marcela. Pero demasiado tarde, ya no la vi por ningún lado.

Tom, tenía que decir la verdad desde un principio y ¡nos hubiéramos ahorrado todo esto! Ahora Marcela está enojada conmigo, aunque toda la culpa no es de Tom, lo sé, también fue mía. Tenía que aclarar esto con ella, no la quiero perder, la amo tanto.

Me dirigí a mi casa con la esperanza de que ella estuviera ahí. Cuando entre la casa, se me erizo completamente la piel. Estaba tan frío.

Encendí la luz y avente las llaves del carro. Me senté en el sillón, tratando de pensar donde pudo haber ido marcela y llegue a la conclusión que estaba con Fernanda, así que, volví a agarrar las llaves del carro.

Pero no pude salir, ya que Tom y Andreas estaban entrando.

-¿Qué pasó? –Pregunté esperando una buena noticia.

-Buscamos a Debany –Me respondió Tom completamente… muerto.

-¿La encontraron?

-No –Me respondió Andreas- Yo seguiré buscando. Bill ya que estas aquí, quédate con Tom por si vuelve ¿Okey? –Yo solo asentí.

Volví a sentarme y noté que Tom me observaba.

-Lo siento Bill –Me dijo con lágrimas en sus ojos. En mi rostro se formo una mueca de desagrado. No me gusta ver a mi hermano así- Yo no quería que Marcela se enojara contigo. Tu felicidad es algo muy importante para mí, pero gracias a mi estupidez he cagado todo –Termino de decirme sentándose a mi lado.

-Tom –Di un suspiro- eres un cabezón, inútil, mujeriego, un bueno para nada… pero no eres malo y se bien que esa no fue tu intención –Lo abracé- Arreglaremos esto juntos, como siempre –Tom… Tom comenzó a llorar. Jamás lo había visto hacer eso desde el divorcio de nuestros padres.

-Todo es mi culpa Bill, por mi nos quedamos sin las mujeres que amamos.

-Todo se arreglará... vas a ver –Le susurré abrazándolo lo más fuerte que pude.


Debany
-¿Debany? ¿Eres tú? -¡Es la única cosa buena que me ha pasado! Me levanté y lo abracé con todas mis fuerzas, él hizo lo mismo.

-¡Alberto! ¿Qué haces aquí?

-Algunas veces vengo aquí a caminar –Me dijo extrañado- tenía muchas ganas de verte.

-Yo también Alberto –Le respondí cerrando mis ojos.

-¿Qué pasa? –Me preguntó separándose de mí- ¿Por qué lloras? –Me miro confundido tomando mi rostro entre sus manos.

-Me enamore de la persona equivocada Alberto –Le respondí rompiendo a llorar- Una vez más se burlaron de mí y fue la que me dolió más ¡por qué vino de él! –Grité tratando de sacar todo este dolor del pecho. Alberto me volvió a abrazar.

-Debany… tú pronto encontrarás el amor, pero no aquí –Me susurró al oído. Tal vez, tenga razón.

-Quiero dormir –Confesé- dormir para cuando despierte, olvidarme de todo esto, imaginarme que fue un…

-¿Sueño? –Se adelantó- No puedes negar la realidad.

-Pero si ocultarme de ella –Afirmé. Alberto solo me vio con pena.

¬-¿Tienes en donde quedarte? –Me preguntó con una sonrisa.

-Tenía… vivía con él –Le respondí encogiéndome de hombros. Alberto hizo una mueca.

-Qué te parece ¿Si te quedas conmigo?

-¿Enserio? Eso… eso sería genial –Le respondí esbozando una sonrisa- pero... tendría que ir por mis cosas y no quiero encontrarme con…

-No hay problema, yo te llevo.



Continuara***
Lo logré! xD espero que les guste el capitulo. Ahora me voy, ha sido una pesada semana en la prepa con la tarea :S & ahora me pondré a hacer biología! Suerte en todo queridos lectores & que tengan un lindo día (:

9 oct. 2010

Cap. 9 ¿Lágrimas falsas?

Andreas besaba a Kathia. Desde hace mucho que deseaba a hacer eso y cada vez, lo disfrutaba más. La música dejo de sonar, pero eso no hizo que la pareja se separara.

-¡A Tom se le armo por volver con Annkatrin –Pero eso, les llamo la atención.
-¡Vamos a ver! –Dijo otro. La pareja solo volteó a verse confundidos.
-¿Annkatrin? –Preguntó Kathia.
-¿Tom? –Ahora preguntó Andreas frunciendo el ceño mientras se confundía más…
-¡Debany! –Gritaron los dos al mismo tiempo. Corrieron hacia donde iban todas las personas del club. Al llegar se dieron cuenta de lo que pasaba. En efecto, era Tom; Debany estaba destrozada, lloraba al más no poder. Mientras que veían al guitarrista desesperado.







Marcela y Bill bailaban pero el DJ paró la música sin razón alguna. Bill, comenzó a sentirse desesperado y sentía un enorme dolor en el pecho ¿Por qué? ¿Sería un presentimiento?
Todos los que estaban ahí se miraban confundidos. El gran silencio dejo que se escucharan unos gritos a los lejos.
-¿Qué pasa Bill? –Le preguntó Marcela asustada.
-No lo sé, vamos a ver –Le respondió agarrando su mano. Pasaron entre la multitud y ese dolor oprimía cada vez más el pecho de Bill ¿Qué pasaba? ¿Será que al fin Debany se dio cuenta? –No, eso no por favor –Imploró en sus pensamientos.
-Andreas ¿Qué pasa? –Le preguntó Marcela cuando logró localizarlo.
-Tom lo volvió a hacer –Respondió fastidiado.
-No entiendo –Dijo confundido Bill.
-¿Tom? ¿Qué hace aquí? –Preguntó extrañada Marcela.


BillLogré ver a mi hermano. Estaba con Annkatrin y discutía con Debany
¡Sabía que esto iba a pasar! Me puse nervioso y tenso. Yo no sé por qué demonios Tom no escucha. Marcela me veía confundida y molesta. Sabía que iba a terminar mal… Ahora, estoy completamente jodido al igual que mi hermano.
-¡Respóndeme Bill ¿Qué hace Tom aquí? –Me exigió la respuesta.
-¡No lo sé! –Y era la verdad, no sabía qué demonios estaba haciendo él aquí
-¡Respóndeme Tom! –Gritó Debany. Voltee a verlo, estaba totalmente avergonzado, triste, molesto, desesperado. Lo conozco muy bien.
Todo el maldito club estaba alrededor de ellos dos y Annkatrin solo estaba con los brazos cruzados mirando el teatro que armaban con una sonrisa.
Debany volteó conmigo –Diablos- Camino hacia mí: ella estaba más molesta a aún, destrozada y sus ojos estaban hinchados de tanto llorar.
-Tú lo sabías… ¿Verdad? –Me preguntó por lo bajo. Su mirada me suplicaba que la verdadera respuesta sea ‘No’ pero también sabía perfectamente que no lo era.
-Yo… -No podía decir nada… Mi vergüenza no me lo permitía.
-¡Dime Bill! –Me gritó y en ese momento, Marcela se puso a un lado de ella también esperando la respuesta. ¿¡Sabías o no la relación de Tom con esa puta?! –Mire a Tom y sin quitar mis ojos de encima, respondí:
-Sí, Tom me lo había dicho desde hace tiempo –Al fin lo dije. Lo siento hermano pero… más hundidos no podríamos estar. Mi gemelo, al escuchar eso se encogió de hombros y camino pausadamente con nosotros, estaba completamente débil.
-¿Tú también lo sabías Marcela? -Le preguntó decepcionada.
-¡No, él nunca me dijo nada! –Le respondió atónita.
-Marce… déjame explicarte –Sabía que estaba molesta conmigo.
-¡Por dios Marcela! –Gritó irónica Debany- Bill es tu novio, ¡Se supone que te cuenta todo!
-¡Déjenme explicarles! –Grité, pero parecía que yo no estaba en ese momento
-Debany… ellos no tienen la culpa –Dijo Tom soltando un sollozo ahogado.
-¡Sí la tienen! –Le gritó, quería golpearlo, pero se detenía- ¡Por cubrirte!
-¡Yo no sabía nada! –Le gritó Marcela sollozando. No puede ser, sin querer, también Marcela se hundió con nosotros.
-Ya no sé a quién creerle –Murmuró Debany.

Debany

Me sentía desesperada: Tom me engañó, Bill lo cubrió y Marcela…. ¡Marcela los ayudo!
-Tranquila Debany –Me dijo Kathia agarrando mis brazos- Vamos a fuera y arreglamos todo ¿Sí?
-¡No! –Le grité aventando sus manos- ¡Yo ya no quiero saber nada de ustedes! Bill, Marcela enserio me han decepcionado –Voltee a ver al imbécil de Tom- Fui una estúpida al creer que habías cambiado ¡Nunca lo harás! Por nada ni por nadie hoy, me quedo claro. ¡Lárgate con esa! ¡Yo ya no te quiero ver, ojala que te mueras imbécil! –Le grite conteniendo mis ganas de golpearlo a él y a esa zorra.
-Debany… por favor –Me suplicó Kathia.
-¡No Kathi! Mi corazón ya no soporta más dolor –Confesé largándome de ahí. La gente comenzó a abrirme paso. Lo único que quería era alejarme, desaparecer ¡No saber de nadie!
Cuando logré salir de la multitud corrí, corrí lo más rápido que pude.
-¡Debany espera! –Logré escucharlo. Yo solo trate de correr más rápido, no lo quiero escuchar.
Logré salir del antro, pero él me detuvo de mi brazo.
-Enserio perdóname, jamás quise lastimarte, es lo que menos quería en mi vida pero…
-Lo hiciste Tom –Susurré agotada. Ya no podía más- Suéltame por favor –Supliqué tratando de quitármelo de encima, trataba quitar sus manos- ¡Suéltame, no quiero saber nada de ti! –Grité una vez más
-No, no lo haré –Dijo mientras sentía su cuerpo aplastarme.
-¡Quítate! –Luchaba contra él, pero no podía estaba completamente débil, aún así no dejaba de moverme- ¡No quiero que vuelvas a tocarme!
Sentí una gota carme en mi cabeza. Deje de moverme, la fuerza de Tom disminuía. Lo miré, estaba llorando.
-Por favor… por favor perdóname –Musitó y junto nuestras frentes.
-No, no lo haré –Logré separarme y no dude en irme de ahí.
Lo deje ahí llorando, nunca había llorado… No… ¿Sus lágrimas serán falsas? Sí, todo en el es falso ¿Acaso nunca podré ser feliz? Esa pregunta me la hacía una y otra vez.
Sin darme cuenta, llegue a la plaza donde siempre veo la puesta del sol. Deje de correr para caminar, o más bien, arrastrar mis pies hacia mi banca. Cuando me senté, llore, llore como nunca lo había hecho. Mis ojos estaban cansados e hinchados, pero eso no me importaba, era tanto el dolor. Necesitaba deshacerme de él, ni siquiera me sentía cansada, no, solo sentía un dolor en el pecho.
Recordé cuando Tom y yo estábamos aquí ¿Quién iba a decir que aquí serían nuestros últimos besos, caricias, cariños?
-Eres un mentiroso Tom Kaulitz Trümper –Murmuré entre dientes mientras soltaba más y más sollozos.
Escuche hojas quebrarse, alguien se acercaba… lo sabía. Creí que era Tom, así que opte por irme pero… una vez más, estaba equivocada.
-¿Debany? ¿Eres tú?

Marcela
Todo el mundo se nos quedaba viendo, Andreas y Kathia siguieron a Tom para que no hiciera una estupidez, todavía no puedo creer que Bill me haya ocultado eso…
-Marcela, yo no quería mentirte –Escuché por lo bajo.
-Entonces ¿Por qué lo hiciste? Sabes que Debany es como mi hermana, si sabes lo que hizo Tom está ml ¿Por qué rayos lo cubres? –Pregunté molesta, confundida, anonada ¡No sé! Estaba completamente descontrolada.
-¡Es mi hermano! –Me gritó
-¡Engaño a mi amiga! –Me defendí
-¡Entiéndeme Marcela! -¿Entender qué?
-Yo no te conocía así –Le confesé decepcionada ¿Cómo pudiste hacerme esto Bill? ¿Por qué tú? Retrocedí alejándome completamente de ese lugar. Me fui del antro dejando a Bill con las palabras en la boca.
No vi a Kathia, Andreas ni mucho menos a Tom, pero lo que me importaba en ese momento era encontrar a Debany. Yo no sabía nada y estaba enojada conmigo, necesitaba arreglar el problema.
La busque por todos lados pero sin resultado, en ese momento se me vino a la mente “Fernanda” y sin pensarlo dos veces me dirigí a su casa

 
Continuara***
& se ponee aún más mejor xD les dije que se venían muchas cosas jeje, saludos! n_n

8 oct. 2010

Cap. 8 Tus 'te amo' siempre fueron mentiras

No aguante más y comencé a llorar. Tom, la dejo besar y me miro sorprendido mientras que esa, nos miraba confundida. Ellos dos se levantaron al mismo tiempo y Ann ¡No se qué! Se aferro del brazo de Tom mientras se ponía detrás de él y éste me miraba sin pronunciar ninguna palabra ¡Cobardes!

Yo lloraba desconsoladamente. Me sentía fatal. Mi corazón ya estaba a punto de explotar, no cabía más dolor en él.
-De todas las personas, jamás me imaginaría que tu sería el último en lastimarme –Dije entre dientes

Tom

Mi corazón empezó a latir demasiado rápido. Debany lloraba como jamás la había visto antes, eso me destrozaba mi corazón. Odiaba verla llorar, odiaba a la gente que la hacía sufrir y ahora yo… soy uno de ellos.
Los malditos celos no me dejaron pensar adecuadamente solamente quería… ¿venganza? No lo sé… pero sentía un gran deseo de hacerlo.
-¿Quién es ella? –Me preguntó confundida Annkatrin.
-Ella, es mi novia… Debany -Hice que Katrin me soltará el brazo. No podía ver a la cara a Debany, así que… agache mi cabeza.
-Tom… ¿Por qué me haces esto? –Escuche que me preguntaba completamente destrozada, nunca la había escuchado así.
-No lo sé –Susurré.
-No… ¡Si lo sabes! –Grito lo más fuerte que pudo- ¡Dime por qué! –Me exigió. Yo levanté mi cabeza y de reojo vi como las personas de alrededor se acercaban- ¡Dímelo!
-¡Estaba molesto! –Le grite.
-¿Molesto? –Preguntó anonada- ¿¡Por qué?! ¿¡Yo qué demonios te hice?! –Caminé hacia ella, estábamos frente a frente.
-¿Crees que saber que tú ya fuiste de otro me hace muy feliz? ¡No! –Le grité sacando, así, todo mi coraje.
-¿¡Qué?! –Exclamó atónita- ¿¡Acaso estas escuchando las estupideces que estás diciendo?! Para empezar, yo jamás lo hice con esa intención. Lo que quería… ¡Era contártelo para poder pasar al otro nivel de nuestra puta relación! Por eso es que no me quería acostar contigo Tom, porque ese pequeño secreto me lo impedía. Pensé que al decírtelo yo ya podría… podría… -Mis ojos comenzaron a humedecerse ¡Soy un imbécil! ¿Por qué tengo que actuar bajo impulsos? Ahora, por esta estupidez puedo perderla. No, no quiero eso…
-Perdóname Debany –Le rogué- Perdóname, Annkatrin no significa nada…
-Qué fácil es pedir disculpas, ¿verdad? –Lo dijo con un fuerte dolor en sus ojos y retrocedió- ¿Con quién más has estado?
-¡Con nadie! –Le respondí desesperado.
-No te creo –Me dijo limpiándose las lágrimas.
-Eso es verdad querida –Escuché que dijo Annkatrin- Tom no ha estado con nadie más porque… -Se ríe- ha estado muy ocupado conmigo –Me abrazó, pero yo rápidamente me quité.
-¡No, no es cierto! –Me apresuré a decir. Iba a caminar hacia Debany pero Annkatrin me detuvo.
-Dile lo que planeabas hacer Tommy.
-¿Hacer? ¿Qué… qué planeabas hacer? –Preguntó Debany confundida. Trataba de buscar sus ojos, pero nunca los encontré. Sus lágrimas me impedían verlos.
-Nada Debany –Le respondí tratando de no alterarla- No la escuches, solo escúchame a mí.
-¡No! De ti ¡Ya tuve suficiente!
-Tom planeaba dejarte para estar conmigo –Dijo mientras me volvía abrazar. Debany solo me vio decepcionada.
-¡Suéltame! –Le grite mientras la apartaba de mí- ¡Yo nunca dije eso! –Bill me lo advirtió y yo no lo escuche. Annkatrin planeada algo y yo de imbécil no me di cuenta.
Estaba completamente desesperado. Debany ya no me creía nada y Annkatrin le metía cosas en la cabeza.
-Ya que descubrí tu teatrito, no te queda más que decirme la verdad ¿Cuándo planeabas dejarme?
-¡Nunca! Te digo la verdad, créeme por favor –Supliqué- Jamás te dejare porque te amo.
-¡Dile la verdad Tom! ¡Dile que planeabas dejarla mañana para irte conmigo! –Gritaba Annkatrin, alterando más a Debany.
-¡Eso no es cierto! ¡Cállate Annkatrin! –Le grité en su puta cara mientras me agarraba la cabeza con desesperación e impotencia. No sabía qué hacer, Debany no me creía.



Debany

Cuando esa me dijo eso, sentí que todo mi mundo se vino abajo, sentía que me iba a morir en este momento. “Annkatrin”, yo ese nombre lo conozco…

Flash Back
-¿Diga?
-Creo que me equivoque… ¿Este es el celular de Tom Kaulitz? –Oh, con que es de él.
-Si, si lo es ¿Quién lo busca?
-Annkatrin
(…)
-Tom… ¿Quién es Annkatrin? –Pregunté tímidamente. Él, no musitó nada, yo voltee a verlo esperando una respuesta.
-Ella es… una vieja amiga –Dijo al fin mientras respiraba profundamente.
-Y… ¿Desde hace cuanto se conocen?
-Desde hace… 6 años. Mi mamá y su mamá eran muy amigas
Termina flash back

Me mintió todo este tiempo… todo lo que viví con él ¡fue una gran mentira!
-Annkatrin…-Susurre- ¿ella es tu gran amiga de la infancia?!
-¿Qué? –Preguntó confundido.
-¡Acuérdate de lo que me dijiste recién llegue a tu maldita casa! –Le grité lo más fuerte que pude.
-Okey, te mentí sobre eso… pero es que ¡no sabía cómo ibas a reaccionar!
-Si me hubieras dicho la verdad tan cruel que hubiera sido, ¡Hubiera entendido Tom ¿Por qué me haces esto? ¡¿Por qué?! –Le pregunté destrozada mientras mis ojos se llenaban más de lágrimas.
-¡Porque no quería perderte! –Camino hacia mí pero yo retrocedí.
-No te acerques ¡Me mentiste Tom! Todo este tiempo cuando me decías ‘Te amo’ ¿Mentías?
-¡No! –Gritó y corrió hacia mi- Jamás mentí sobre eso –Me susurró, sus ojos tenían lágrimas ¿Serán falsas?- En verdad Te amo –Me dijo mientras agarraba mi rostro entre sus manos. Yo lo agarre de sus muñecas mientras lloraba cada vez más.
-¿Entonces? -Le pregunté por lo bajo.
-Sí Tom, entonces ¿Por qué me besabas? ¿Y por qué me dijiste que tenía una gran oportunidad contigo? –Habló esa cruzándose de brazos ¿Le dijo eso?
-¿Es cierto? –Le pregunté mientras soltaba sus brazos. Mi nudo en la garganta, ya no me permitía hablar. Tom volvió a tomar mis manos, muy fuerte y pude sentir que temblaba.
-Lo es, pero y te dije, no sabía lo que hacía.
-Él, ya no te quiere ¿Qué no lo entiendes? Ahora, me ama a mí –Vi como me decía esas horribles palabras sobre el hombro de Tom. Su cara demostraba que disfrutaba verme sufrir. No dudo que no le haya dicho eso.
Cerré mis ojos y solté un enorme sollozo al mismo tiempo que soltaba sus manos.
-No, eso no es cierto Debany… ¡Yo te amo! –Escuchaba su voz ronca, no quería abrir mis ojos ¡No quería verlo!
-Dile la verdad…
-¡Cállate Annkatrin!
-¿Quién te cubría Tom? –Le pregunté completamente ida. Sabía muy bien que alguien más sabía de esto y se perfectamente de quien se trata.
-¿De qué hablas? –Preguntó sollozando. Creo que, la desesperación le gano.
-¡Por dios! –Grité abriendo los ojos- ¡Alguien tuvo que ayudarte para poder verte con esta zorra! Dime quien –Le ordene molesta, destrozada, decepcionada ¡Agh!- ¡Dímelo! Era Bill… ¿Verdad?

 
 
Continuara***
Uff... me retrase ._.' Semana pesada en la preparatoria ._. demasiadas cosas ¿Ya les dije que odio química? ¿No? PUES LO ODIO .|.!
haha xD me vooy (: saludos & que tengan un excelente inicio de semana! n _ n
PREGUNTENME LO QUE QUIERAN:

4 oct. 2010

Cap. 7 La verdad a flote.

Llegaron al club nocturno. Andreas invitó a bailar a Kathia, Marcela y Bill se fueron a unas mesas del fondo y Debany fue a la barra por una bebida mientras veía a la multitud.

Mientras tanto, Kathia estaba encantada bailando con el chico, que desde el primer momento en el que lo vio, la volvió loca. Hubo un momento en que Andreas pego su cuerpo contra el de ella, eso hizo que se pusiera incomoda porque no sabía si él sentía lo mismo por ella o solamente la estaba utilizando.

-Te regrese la llamada –Le dijo al oído por la intensidad de la música- pero no estabas.

-Si es que… salí –Le respondió nerviosa.

-¿Y de qué querías hablar?

-De nada importante solo… solo –Soltó un enorme suspiro- Mira Andreas… yo… -No tenía idea de cómo comenzar- Es que tú…

-Me gustas –Dijo esbozando una sonrisa.

-Si es que tu… -Decía ruborizada, todavía no captaba las palabras del muchacho.

-No, no Kathia –Le dijo tomando su cara entre sus manos- Tú me gustas y mucho…. –Y no pudo evitar sonreír estúpidamente al ver la mirada de Andreas.





Bill & Marcela platicaban mientras tomaban sus bebidas.

El ambiente que estaba hizo olvidar a Bill el problema de Tom.

-¿Y Debany sabe lo de tus padres? –Preguntó de la nada el vocalista.

-¿Sigues con eso? -Preguntó sorprendida para ella misma- Sí, si lo sabe porque le cuento todo al igual que a ti –Le dijo tomando su mano. Bill le besó su frente mientras la abrazaba muy fuerte.

-Gracias por tenerme confianza –Le susurró mientras Marcela recargaba su cabeza en el hombro del chico.





-Tal vez… tienes otra oportunidad –El guitarrista estaba cegado por la furia y los celos que no sabía lo que hacía.

-Pero… ¿Y Debany? –Preguntó desconcertada.

-No pienses en ella –Le respondió acercándose a ella- Este momento es solo tuyo y mío. –Tom se acercó más a la chica. Annkatrin acariciaba su mejilla mientras poco a poco se acercaba a sus labios. Cuando al fin sus labios se juntaron, no encajaron perfectamente, era frío y sin pasión alguna… por parte del guitarrista porque por parte de Annkatrin fue el mejor de todos.

Para Tom, fue algo sin importancia… no eran como los besos de Debany.



Debany

Seguía viendo a la demás gente bailar. U n grupo de chicas se había puesto a lado mío y se pusieron a platicar. Yo seguí en lo mío. Bueno, trataba ya que no me podía concentrar en nada porque esas mujeres no hablaban ¡Gritaban! Parecía que querían que todo el mundo escuchara su estúpida conversación.

-¡Qué si es Tom Kaulitz! – Y vaya, al parecer lo lograron. Deben de ser fans, es lo más seguro. Sonreí ante aquel pensamiento y me dedique a escuchar lo que hablarían de él.

-No, no puede ser él –Le respondió, al parecer molesta, la otra muchacha.

-Sí es él ¡¿Porqué nadie me cree?! Mira, tiene rastas – ¿Qué? ¿Acaso Tom estaba aquí? Voltee a ver hacia donde señalaba la muchacha, pero no vi nada.

-Él no es el único en el mundo con rastas –Dijo irónica otra chica más.

-¡Pero si les digo que es él! Por favor… créanme –No, no te puedo creer… porque Tom no está aquí, está en el estudio ¡El me lo dijo! No le crean… por favor… no.

-Mmm… a ver –Cerré mis ojos. No es Tom, no lo es, no lo es ¡No! -¡Por dios si es él! –Abrí mis ojos pesadamente… no es él, lo confunden ¡Por favor, que lo estén confundiendo, te lo ruego dios!

-¡Se los dije!

-Esta con alguien… ¡Es Annkatrin! –No… no ¡No! No puede estar con otra persona.

-Al parecer volvieron, miren… se están besando.

-¿Dónde está Tom? –Les pregunté furiosa a esas mujeres. El no es Tom, es otro ¡Lo confunden!

-Haya esta –Me respondió una de ellas confundida. Voltee hacia donde me señalaba. Respire lo más profundo que pude… no puede ser él, ellas estaban en un grave error…

-¡Eres un imbécil! –Grité lo más fuerte que pude al ver la escena.

Ellas… ellas estaban en lo correcto es, es Tom con esa mujer…

Mi mundo se vino abajo al ver esa puta imagen: Los dos sonriendo, mientras se daban un beso tras otro.

No pude ver más, mis lágrimas me lo impidieron pero podía sentir a mi corazón quebrarse en un millón de pedazos.

Me limpie mis lágrimas y no permití que saliera una más… no, todavía no.

Camine hacia ellos, mantenía mi paso ¿Porqué? ¿Por qué juega así conmigo? Si yo lo amo ¡Enserio lo amo!

La parejita seguía abrazados, mientras que él… él le besaba el cuello.

-¡Qué excelente trabajo estás haciendo, sus fans van a estar muy contentas! Y a David ¿Le mandaste mis saludos? –No permitiré que juegues conmigo Tom Kaulitz.

 
Continuara***
Baam :| se viene el giro radical en la historia!