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Tercera novela. (Fandom: Tokio Hotel/ HIATUS)

23 feb. 2011

Cap.49 Diagnóstico ¿Cierto o falso?

Todo el día fue normal. Las chicas durmieron toda la tarde y al despertarse tomaron un respectivo cambio de ropa y se preparaban para ir al hospital a visitar a Travis.

Kathia, que solamente le faltaba pintarse sus labios, caminó hacia la cama y se sentó, en ese momento se dedicó a observar el vacio.
-Por favor, has que Travis se recupere. Él no merece nada de esto, ni él ni su familia, solamente le tocó estar en el momento equivocado al igual que…a mí. Te juro dios que si haces que salga de ese estado me alejare de él para no causarle más daño. Travis me quiere, pero yo a él no, es un buen muchacho… no dejes que termine así porque nunca me lo podre perdonar –Pensó cerrando pesadamente los ojos. Se sentía completamente confundida en esos momentos. Aún sabiendo que Bill fue el causante, no lo odiaba en absoluto, a la única que odiaba, era a ella misma.
Al escuchar que alguien tocaba la puerta, salió completamente de sus pensamientos.
-Pase – Ordenó con la voz débil. Flor entró y cerró la puerta tras ella- ¿Qué pasa? –Preguntó confundida.
-Te busca un tal… Bill –Avisó extrañada. Kathia volteó hacia la ventana, el sol se ocultaba. Los gemelos habían quedado tan débiles que no podrán salir a la luz del sol por un tiempo.
-Dile que ya voy –Musitó
-Kathi… Sandra me platicó de él y de su hermano, y me advirtió que eran de cuidado –Dijo preocupada.
-Mamá, ellos nunca me harán daño –Soltó con un pequeña sonrisa. Se levantó y caminó hacia la puerta, pero antes de que la abriera, Flor la detuvó agarrándola del brazo.
-¿A qué te refieres con eso? –Preguntó anonada.
-A que siempre estaré segura –Mientras Bill este conmigo, pensó. Su madre la soltó y Kathia ya pudo abrir la puerta.
-Acuérdate que iremos al hospital.
-Eso no se me olvida.























-¿Naranja ó la morada? –Se preguntó a ella misma volteando a ver las blusas que estaban sobre su cama.
-Yo diría que la naranja, me gustaron los garabatos que tiene –Ashley abrió los ojos como platos y se giró a ver quien había dado esa sugerencia.
-¡Tom! –Exclamó exaltada- no hagas eso –Dijo frunciendo el ceño.
-Jaja lo siento –Contestó divertido y se sentó a un lado de las blusas.
-No, no lo sientes –Reconoció. Tom solamente soltó una sonrisa pícara-‘Creo que me tendré que acostumbrar’
-Si, porque no dejare de hacerlo –Advirtió. Ashley volteó a verlo confundida.
-¿Cómo…? –Tom ladeó la cabeza ¿Acaso no era obvio?- A mi no me leerás los pensamientos Thomas –Amenazó cruzándose de brazos. Tom se levantó y se acercó lo más que pudo a ella.
-Y a mí no me dirás ‘Thomas’ –Le regresó la amenaza.
-Yo te diré ‘Thomas’ cuando se me plazca –Tom la miró sorprendido. Esa actitud… siempre la ha tenido. El chico no pudo evitar soltar una carcajada.
-¿Qué? –Preguntó confundida. Tom no le respondió, se limitó a abrazarla.
-Pensé que nunca te volvería a tener entre mis brazos –Confesó descansando su barbilla sobre la cabeza de la chica.
-Tom –Susurró- En alguna otra vida ¿no se me ocurrió acceder a ser como tú? –El chico se separó de ella y la miró a los ojos.
-Sí –Respondió.
-¿Entonces?
-Tú no mereces sufrir –Le respondió acariciando su mejilla. Ashley se encogió de hombros.
-No creo que sea sufrimiento… estando juntos -Susurró.
-Hoy no lo ves así, luego, pensarás con más claridad –Aseguró. El chico de trenzas volteó hacia las dos blusas- ¿Saldrás?
-Si
-¿A dónde?
-A ver a Travis –Respondió con un nudo en la garganta. Tom agachó su cabeza.
-No se preocupen –Dicho esto volteó a verla- él se recuperará pronto.
-¿Cómo lo sabes? –Preguntó anonada
-¡Como no saberlo! –Le respondió- Dejare que te termines de… cambiar. Yo regresó mas tarde.
-Tom, ¿Por cuánto tiempo no podrás exponerte al sol? –Preguntó deteniéndolo del brazo.
-No lo sé, no creo que por mucho. Más a parte no hay de qué preocuparse –Volteó a verla- así no voy a la escuela –Dijo con una sonrisa, Ashley también sonrió-Te veo al rato –Terminó de decir besando su frente.
En la habitación se hizo un horrible silencio cuando Tom se fue. Ella lo amaba, pero aún así, le dolía demasiado todo lo que estaba pasando.



















-¿Cómo sigue Travis? –Preguntó Kathia a Sandra.
-Igual –Sollozó llevándose un pedazo de pañuelo a su nariz- Los doctores dicen que solamente hay que esperar –Y al terminar esto rompió a llorar. Las dos amigas voltearon a verse. Tom y Bill les habían dicho que se iba a recuperar ¿Acaso mintieron?
-Sandra, no te pongas así –Dijo Claudia abrazándola- los milagros existen.
-Es que yo ya no se qué pensar –Respondió desesperada. Ashley jaló a Kathia hacia el otro extremo de la sala tratando de estar alejadas de esa escena.
-¿Qué fue lo que exactamente te dijo Bill? –Preguntó en murmullo.
-Lo mismo que Tom, que él iba a despertar –Respondió de la misma forma, desesperada- Y cuando llegue ese día, Bill irá a borrarle la memoria o algo así –Ashley soltó un pesado suspiro.
-Solamente espero que lo que dijeron los doctores sea mentira. –Volteó a ver a su amiga- Y que los gemelos tengan razón –Kathia asintió.
-¡Chicas! –Les habló Flor- Vengan aquí…Creo que es mejor que le den una vuelta a Dany –Volteó rápidamente hacia atrás a ver a Claudia y Sandra- este no es un buen momento… vayan donde Dany y no la dejen sola por nada en el mundo ¿Okey? –Kathia asintió y Ashley solamente se cruzó de brazos- Y no salgan de esa casa –Ordenó, las dos chicas revolearon los ojos.



















-Yo no entiendo porque tu mamá no nos quiso llevar –Se quejó Kathia sacando monedas para el autobús.-No sé, es rara –Bufó molesta- espero que el camión no se tarde, es de noche y quien sabe que… pueda pasar –Dijo esto último pasando saliva difícilmente.
-No pasará nada. Estamos muy alejados de Strify y Kiro –Aseguró Kathia tomando la mano de su amiga. Ashley muy a fuerza asintió. Al parecer, la chica de cabello castaño todavía no se daba la idea con lo que estaban lidiando, pero que va, ni ella se hace la idea con lo que lidian ni el peligro que corren. Sea como sea, sabía que así como Tom y Bill las siguen, Kiro y Strify hacen exactamente lo mismo.
El autobús finalmente llegó. Kathia subió primero y ésta espero a su amiga aún de pie para que pagara.
-¿Dónde nos sentamos? –Preguntó la chica de cabello castaño checando los lugares, el autobús no iba tan lleno como quiera. Ashley fijó el lugar a dos asientos cerca de la puerta trasera.
-Ahí –Señaló. Las dos caminaron hasta esos asientos torpemente ya que el autobús comenzó a andar. A un asiento de llegar, el transporte aceleró haciendo que Kathia cayera casi encima de un hombre.
-Lo… lo siento –Dijo completamente apenada.
-No hay de qué preocuparse ¿Está usted bien? –Preguntó ayudándola a levantarse. Kathia asintió y su amiga terminó de levantarla completamente-¿Cómo se llaman? –Preguntó el chico de extraña apariencia: Alto, tez blanca, cabello hasta los hombros de color negro, ojos delineados, un pirsin de lado izquierdo, su vestimenta en ese momento era una camisa blanca, una gabardina negra al igual que su pantalón. Parecía de carácter duro, pero realmente… era amigable.
-Yo me llamó a Ashley y ella… –Agarrando el brazo de su amiga-… es Kathia –Al chico de aspecto extraño se dibujó en su rostro una sonrisa maliciosa que se podría confundir con todas las demás.
-Mucho gusto señoritas, mi nombre es Romeo.

Continuara***
Hmm no se como decirles esto xd Veamos: PainOfLove consta de 80 capitulos (Faltan bastantitos aún para que termine) Aún así, esta historia tendrá segunda temporada OJO: Al menos que ustedes la deseen. La verdad no se cuantas personas leen esta novela, pero creanme que con dos que lo hagan es más que suficiente & me siento alagada & si esas dos personas -O con suerte- más personas quieren que continue esta novela para que tenga un final digno, haganmelo saber.
Así que bueno, esta en sus manos ¿Quieren segunda temporada? Pídanla aquí:
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O más fácil, en los comentarios del blog(:
Gracias <3

19 feb. 2011

Cap.48 ¿Vida normal?

Los tenues rayos del sol entraron poco a poco hasta situarse en los ojos de la chica. Ésta se quejó y se tapó completamente con la sábana y se volteó dándole la espalda a la ventana. Quería seguir durmiendo, estaba completamente exhausta, ayer había sido la noche más larga de su vida hasta ahora.

Cuando al fin había recuperado el sueño, el maldito despertador sonó. Sin destaparse y sin abrir los ojos, buscó esa pequeña cosa infernal para apagarlo de una vez. Se pegó con el respaldo de la cama, con la orilla del mueble, con él foto retratos, pero aún así no abría los ojos; al fin se había pegado con el despertador y torpemente le dio golpes hasta que dejó de sonar. Era tanto el sueño que todos esos golpes no le dolieron en ese momento, se volvió a acomodar y otra vez se dejó llevar para caer en los brazos de Morfeo.
-Ashley, despierta –Llamaron a la puerta.
-No –Se quejó para ella misma.
-¡Ashley! Despiértate.
-Quiero dormir –Decía tratando de ignorar a su madre. Claudia empezó a pegarle a la puerta muy fuerte haciendo que, de mala gana, su hija abriera los ojos.
-¡Abre la puerta Ashley! –Gritó.
-¡Ya voy! –Le contestó malhumorada.
-¡No me grites! – Le regañó. Como pudo se sentó en la cama y agarrando todas las fuerzas posibles puso sus pies en el piso levantándose rápidamente, eso hizo que se mareara. Arrastrando los pies, caminó hacia la puerta y la abrió.
-¿Qué? –Le preguntó agarrando su cabeza.
-¿Cómo que qué? –Le respondió anonada- Es la una de la tarde. –Ashley la vio extrañada y giró para ver el estúpido despertador ‘1:15’
-Ma… es domingo, déjame dormir.
-Es lunes –Musitó. Al escuchar eso mágicamente abrió los ojos.
-¿Lunes? Guau… ¡No fui a la escuela! –Gritó feliz. Claudia frunció el ceño y al ver ese gesto Ashley se calló.
-No creas que me tienes muy feliz, me debes una explicación –Le recordó y se fue de ahí. Ashley no le dijo nada, solamente cerró la puerta ignorándola completamente y caminó hacia la ventana. El sol brillaba como nunca, era un hermoso día para estar afuera. Recargó su cabeza en el marco de la ventana viendo los niños jugar en la calle.
-No estás. –Pensó al recordar lo de anoche.

Flash Back-Quédate –Tom acarició mi rostro y yo cerré mis ojos.
-Me quedaré hasta que te duermas. –Susurró.
-No. Quédate hasta que amanezca –Le rogué.
-Ashley… -Quitó su mano de mi rostro- Nunca podré
-Si puedes –Le insistí- Te he visto afuera de día…
-No. Me has visto afuera, pero jamás expuesto a los rayos del sol –Bajé mi mirada, era cierto- Me quedaré, pero antes de que despiertes, ya me habré ido –Yo asentí.
-Mientras estés conmigo.
Fin del flash Back

-Mientras tú estés de por medio, él nunca será libre –Le reprochó triste al sol.

















-¿Y esas ojeras Kathi? –Le preguntó divertida. Kathia solamente le dedicó un lindo ‘Fuck you’ a su amiga- Jaja.
-¿Cómo dormiste? –Preguntó tomando un sorbo de café.
-Bien, hasta que mi madre me despertó –Bufó. Se sentó en frente de su amiga y le quitó su taza de café y le dio un sorbo.
-¡Hey!
-Ah… lo necesitaba –Dijo aliviada y le volvió a pasar la taza.
-Quédatelo –Dijo asqueada. Ashley sonrió y le volvió a dar otro sorbo.
-Kathi… ¿Y Dany?
-Bill fue a dejarla a su casa. Dice que no recordará nada, así que no comentaremos absolutamente nada sobre este asunto enfrente de ella –Advirtió, su amiga asintió- ¿En qué piensas? –Preguntó confundida al ver que se quedó ida observando la taza de café.
-Sabes que a partir de aquí… ¿nuestras vidas no van a ser las mismas? –Le preguntó. Kathia suspiró y ansiosa comenzó a golpear la mesa.
-Sí –Susurró- Quien iba a decir que las personas que más queremos sean… tú sabes –Dijo jugando nerviosamente con sus dedos.
-Pero créeme Kathi, que aún así, seremos muy felices –Afirmó tomando su mano tratando de animarla, Kathia dio una débil sonrisa-Eso espero –Pensó mortificada.
-Ashley… -Musitó- Aunque nos hayan dicho todo esto, sospecho que nos ocultan algo muy importante ¿Tú no? –Preguntó extrañada.
-Si –Contestó- y creo que es de nosotras.
-Yo también, con el simple hecho de cómo se puso Tom cuando le preguntaste del porque nos siguen. Siento que, si nos lo ocultan es porque debe ser grave –Dijo preocupada.
-Si es así, nos lo tienen que decir tarde o temprano –Aseguró- no te preocupes Kathi –Ésta asintió dudosa. La chica de cabello castaño abrió su boca pero no pudo articular nada al escuchar pasos hacia ellas.
-Hablaremos más tarde –Advirtió Kathia.
-Ahora si niñas, no deben una gran explicación –Habló Flor sentándose a un lado de su hija.
-Solamente nos dedicaremos a escucharlas –Dijo Claudia haciendo lo mismo que Flor, pero ella se puso a un lado de Ashley. La chica de cabello negro dio un pesado suspiro, las mentiras comenzaban.
-Mamá –Comenzó Ashley- Créeme que no tengo una excusa coherente en estos momentos –Y sonrió torpemente, pero antes de que Claudia hablará, la chica continuó-: Kathi y yo salimos al parque porque nos estábamos pudriendo en la casa por el aburrimiento. Estábamos en los juegos, corrimos, nos aventamos y rodábamos en el césped. Es por eso que me encontraste en ese estado –Pero que buena soy para mentir, se aduló a ella misma.
-¿Y por qué Kathia no estaba toda cochina? –Preguntó Flor.
-¡Ay mamá! –Soltó Kathia sarcástica- Porque yo llegue y me fui directo a bañarme y cambiarme. Ashley se quedó así porque mientras me esperaba, se quedó viendo la televisión y cuando salí, ya le había ganado la flojera –Dijo divertida volteando a verla. Ashley frunció el ceño.
-Me la vas a pagar –Articuló, Kathia se rió.

Continuara***
Lo siento por no subir seguido, pero ya me cambié de casa & ahí no tengo internet, ahora como estoy con mis abuelitos, aprovecho :B! Espero que hayan comenzado bien su fin de semana <3
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17 feb. 2011

Cap. 47 Nada será fácil.




[Acompañar el siguiente capitulo con el video, si se acaba antes de terminar la lectura, dale PLAY nuevamente]

-¡Aléjate de ella! –Ordenó entre dientes. Strify llevo su mano a la frente y se sobó tratando de no perder los estribos.

-Billy, Billy ¿Cómo es posible que no lo hayas dicho toda la verdad? –Preguntó dándose media vuelta y en un parpadeó ya estaba enfrente de Bill.
-Ella no lo sabrá –Gruñó.
-No puedes alejarla de su destino. Tarde o temprano lo sabrán todo –Recalcó volteando a ver a Tom.
-Eso lo veremos Strify –Contestó el mayor de los gemelos. Comenzaba a temblar de coraje y las venas de sus ojos comenzaban a exaltarse. Volteó a ver a Kathia y por ella, trato de calmarse. Caminó hasta donde se encontraba la chica y la ayudó a levantarse.
-¿Qué está pasando Tom? –Preguntó asustada.
-Nada Kathi. Te llevaré a tu casa, no sabes lo mortificadas que están tu madre y Ashley–Dijo incitándole a caminar.
-¡Espera! ¿Y Bill? –Preguntó volteando a verlo. Strify y Bill dirigieron su mirada hacia ella, después, Strify volvió a voltear con Bill.
-Estaré bien Kathi –Le dijo con una sonrisa.
-Pero…
-Tranquila, él se sabe cuidar solo –Insistió Tom. Al fin Kathia comenzó a caminar.
Cuando al fin se quedaron solos Bill y Strify, el pequeño Kaulitz lo vio con odio.
-Te lo advierto Strify. Esta vez, no lo lograran
-Pueden huir Bill. Los cuatro pueden borrarse de la faz de la tierra, pero aún así, los encontraremos. Ellas nos guiaran –Le susurró en su rostro.
-Los que se atrevan a tocarlas…los mataremos sin piedad –Le regresó el comentario entrecerrando sus ojos.
-¡Oh! Entonces ¿Tú y Tom se matarán entre sí? –Preguntó sínicamente- Te recuerdo que quieran o no, dependen de su alma –Bill frunció el ceño y retrocedió un paso.
-Verás que eso no es cierto –Y afirmando eso dio media vuelta y comenzó a caminar.
-¡Tendrás la necesidad Bill! –Le gritó- ¡Tú y tú estúpido hermano caerán en la tentación porque son unos cobardes ¡¡Y le tienen miedo a la muerte!!
-Hemos cambiado Strify –Murmuró Bill.





















Respiró hondo y delicadamente abrió la puerta y se subió al carro.
-¡Bill! ¿¡Y Kathia?! –Preguntó desesperada.
-Tranquila, ella está bien –Respondió tranquilo. Dany soltó un suspiro de alivio –Te llevare a tu casa para que descanses –La chica asintió- Dany… ¿Ya te cubriste la herida? –Preguntó difícilmente con un nudo en la garganta.
-N… ¿Qué le pasan a tus ojos Bill? –Preguntó extrañada. Bill no respondió, solamente encajaba sus uñas en el volante.













-¡Kathia! –Gritó aliviada Flor y se lanzó a abrazarla- ¿Estás bien? ¿No te pasó nada? ¡No sabes el susto que me metiste! –Decía rápidamente.
-¡Ya mamá! Me asfixias –Se quejó. Flor la soltó- Tranquila, no volverá a suceder.
-Exacto, no volverá a suceder ¡Por que estas castigada! –Gritó.
-Es justo –Admitió
-¡Oh! Ven aquí –Y volvió a abrazarla. Ashley, que estaba en las escaleras, sintió un enorme alivio, parecía que le quitaron cuatro camiones de encima. Bajó los escalones con cuidado y también fue con su amiga.
-¿Y Dany? ¡¿Dónde está mi hija?! –Todas las miradas se dirigieron a Kathia.
-En su casa –Contestó- No aguantaba más y se fue directo a dormir –Sandra velozmente corrió a la mesa por su bolso.
-Me alegra que estés bien Kathia –Volteó a ver a Claudia y a Flor y dio una pequeña sonrisa, después de ese gesto, se marchó.
-¿Y en donde demonios estabas? –Cuestionó Claudia
-Fuimos a… -Perdóname Travis, pensó-… A ver otra vez a Travis. No lo queremos dejar solo ningún momento… ¿Qué tal si despierta?
Flor y Claudia se encogieron de hombros y voltearon a verse.
-Entiendo Kathia, pero no te vayas sin avisarme ¿Sí? No sabes el susto que me metiste –Kathia bajó su mirada y solo asintió.
-Ahora, las dos, vayan a bañarse y a cambiarse. Necesitan descansar.
-Si –Kathia camino rápido con Ashley y le susurró al oído-: Tom nos espera en tu cuarto. –La chica de cabello negro volteó a verla sorprendida.



















-Solamente les puedo decir que… tengan mucho cuidado. Ahora que todos saben que están aquí…
-¿Todos? –Preguntó Ashley- ¿Hay más? –Tom volteó a verla y soltó una pequeña carcajada.
-Demasiados.
-Tengo una pregunta… ¿Por qué nos siguen a nosotras? –Al perecer una buena pregunta. Tom se quedó callado.
-Porque… nos quieren hacer la vida imposible a Bill y a mí. Nos quieren ver sufrir por eso nos atacan en donde más nos duele –Las chicas se miraron entre sí.
-Tom… tú nos dijiste que estábamos prohibidas –Le recordó extrañada y lo miró- ¿Por qué? –El de trenzas no respondió solamente se limitó a ver las palmas de sus manos- ¿Tom?
-Kathi… Bill te espera abajo –Respondió volteando a verla.
-¿Cómo lo sabes?
-Me llama –Respondió con las palmas de sus manos extendidas. Las dos amigas voltearon a verlas y después se volvieron a mirar entre sí.
-Tienes que invitarlo a pasar –Le dijo Ashley a Kathia. La chica de cabello castaño la vio extrañada, pero se limitó a asentir.
-Al rato vuelvo –Y al decir eso, se marchó de la habitación. Ashley abrió su boca pero no pudo pronunciar ninguna palabra ya que los labios de Tom estaban sobre los suyos.
Al separarse, el chico de trenzas volteó hacia el cuarto del baño y después volvió a ver a la chica de cabello negro.
-Cuando termines, yo ya estaré aquí.
-¿A dónde vas? –Preguntó extrañada.
-A… -Bajó su mirada, era vergonzoso- eso no importa –Ashley pudo observar como sus ojos cambiaban poco a poco de color.
-¿Cazar? –Preguntó como si nada. Tom se quedó callado- Yo aquí te espero –Le dijo con una sonrisa. El de trenzas la vio asombrado, pensó que le diría otra cosa o que simplemente lo vería con repugnancia.
Se despidió dándole un beso en su frente y como hace rato, salió por la ventana. Ashley caminó hacia ella y vio a su amado correr hacia el bosque.
Al sentir el agua tibia sobre su cuerpo pudo sentir como poco a poco se relajaba. Apoyó su frente en el mosaico de esa pared y de repente las lágrimas comenzaron a salir confundiéndose con las gotas de la regadera.
Sabía que no iba ser fácil, no iba ser fácil estar con él, no sería fácil su amor, no sería fácil su felicidad, siempre habrá una gran diferencia entre ellos, siempre.
No sabrá lo que le tiene preparado el destino, a parte, sabe que Tom le oculta algo, algo muy importante. Resultará difícil lidiar con eso, será difícil saber que la persona que más amas se alimenta de la sangre de otros para sobrevivir, será difícil imaginarse que cuando esté a punto de morir, el seguirá su camino.
Aún así, estando con él, sabe que no le importará nada de esos ‘peros’ que les pondrá el destino.

Continuara***
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15 feb. 2011

Cap.46 Saben nuestro secreto, pero no el suyo.

-Ya le hable a la policía, nos ayudaran en su búsqueda.

-Ashley por favor, ¡dinos donde están! –Rogó Sandra.
-¡Es que no lo sé! –Contestó desesperada- ¿Por qué no me creen? Si lo supiera ya se los hubiera dicho.
-Ashley, por favor –Dijo con ironía Claudia.
-¿Qué mamá? ¿Crees que sabiendo la gravedad de la situación, no diré nada? ¡No soy estúpida!
-¡No me hables así! –Gritó molesta. Ashley solamente bufó y se cruzó de brazos.
-Basta ya. Peleando menos las encontraremos –Trató de calmarlas Flor y volteó con la chica de cabello negro- Yo te creo.
-Gracias –Susurró y dio una débil sonrisa.
-Hay que decirle a la mamá de… -Ashley volteaba por todos lados ¿Por qué rayos se fue Kathia? o… ¿Por qué rayos se salió ella? Si Ashley le hubiera hecho caso, ahorita Kathia no estuviera perdida, pero aún así, si no se hubiera salido, no hubiera descubierto la verdad de Tom…
-¿Tom? –Preguntó para ella misma al ver a lo lejos a un hombre parecido a él. No, no era parecido ¡Era él! Y quería que fuera- Ah… ¿Y si mejor me regresó a la casa? –Al escuchar eso, las 3 señoras voltearon- Imagínense que Kathia y Dany lleguen y vean la casa sola, son capaces de irse otra vez –Dijo tratando de sonar convincente. Sandra soltó un pesado suspiro.
-Está bien, ve a la casa ¡Pero te vas directo! -Le recalcó esto último Claudia.
-Si –Musitó. Dio media vuelta y…-: si llegan, yo les hablo –Avisó. Caminó hacia donde había visto a Tom, cuando llego ya no estaba.
-Ashley… -Exclamó alguien a sus espaldas. La chica de cabello negro dio un grito mientras corría unos pasos- ¿A dónde vas?
-¡Tom! No hagas eso –Lo regañó llevándose su mano a su pecho.
-Jah, lo siento. Es costumbre –Dijo caminando hacia ella.
-Pues desacostúmbrate –Le ordenó malhumorada- ¿Sabes algo de Kathia?
-Si, necesito que te vayas ya a tu casa y te encierres. Por nada en el mundo quiero que salgas.
-¿Por qué? –Preguntó extrañada.
-Por seguridad –Respondió secamente.
-¿Seguridad?
-Georg y Gustav te cuidarán –Avisó.
-A ver, a ver –Soltó dándole un alto a su conversación- Vámonos por partes ¿Okey? –Tom se quedó callado- ¿Por qué por seguridad, qué paso? ¿Kathia está bien? ¿Y quién rayos son Georg y Gustav? –Preguntó sin entender nada.
-No quiero que Kiro te haga daño. Kathia por el momento está bien, Georg y Gustav son mis amigos… a Gustav ya lo conoces.

Flash Back
Al entrar a un lado estaba una vitrina llena de trofeos y reconocimientos a la preparatoria y en frente estaban los cuadros de honor.
No estaban los Kaulitz, pero si estaba el rubio de lentes que había visto Ashley con Tom hace mucho.
-Primer lugar: Gustav Sch… scheifer? ¿Por qué tienen apellidos tan raros? –bufó.
Termina Flash Back



-¿Y Georg?
-Ya lo conocerás, ya vete –Ordenó.
-¿Y tú?
-Ayudare a mi hermano y a tú amiga.
-Esta con Strify verdad –Lo pronunció con un hilito de voz.
-Te prometo que no le pasara nada.
-Cuídate –Rogó. Tom sonrió de medio lado.
-No te preocupes, nunca moriré.
-Eso es lo que crees. –Dijo preocupada.
-Mientras te tenga a ti, no. –Y dicho esto besó su frente- Por ti sigo vivo.



                                [Acompañar el siguiente fragmento con el video]









-Dany espérame aquí –Ordenó apagando el automóvil. Dany veía a través de la ventanilla y después volteó a ver extrañada a Bill.
-¿Estas seguro de que están aquí? –El chico volteó a verla.
-Aamm… eso creo –Respondió bajando la mirada. Abrió la puerta y antes de bajarse -:
-Yo voy contigo –Bill bufó y volteó a verla.
-No. Quédate aquí. –Dijo de la forma más amable posible, no estaba de humor.
-Pero yo quiero…
-¡Que te quedes! –Gritó. Frunció el ceño y comenzaba a respirar profundamente- D-dany… ¿T-te lastimaste?
-¿Eh? –Miraba su ropa y sus brazos, no había nada. Después se miró su pierna derecha. Vio que el pantalón estaba rasgado de atrás. Bill cerró sus ojos y respiraba agitadamente, trataba de calmarse pero no lo conseguía. Dany se tocó su chamorro y rápidamente sintió mojado, se vio la mano…estaba sangrando- Que raro, no sentí nada, espero que no me empiece a arder… ¿Bill?
-Quédate… aquí –Volvió a decir entrecortadamente. No aguantaba, la sangre de los animales es una cosa pero… la de una persona y joven… es otra.
-Esta bien –Accedió al fin. Bill rápidamente se bajó del carro y encerró a Dany- ¡Hey! ¿Qué haces? –Preguntó extrañada golpeando los vidrios.
-Es por tú bien –Aseguró y dio media vuelta. Realmente, era por su bien.
-¡Bill!... ¡¡Bill!!
El pequeño Kaulitz corrió hasta perderse. Dany se quedó sorprendida al ver su velocidad, ningún humano lo podía hacer.
A su lado, ya tenía a su hermano mayor Tom. Los dos estando separados eran fuertes, juntos invencibles, aún sin beber sangre humana ¿Por qué? Su voluntad y amor hacia esas dos chicas les brindaba fuerza.
-Ya lo saben Tom.
-Saben nuestro secreto. Pero no el suyo.
-Y nunca lo sabrán.
-No. No cometeremos el error una vez más.
-Nunca.















-Strify ¡Quítame las manos de encima! –Gritó Kathia brindándole una patada en su rodilla.
-¡Por favor se más lista! –Dijo con ironía aventándola- Kathi, Kathi, no sabes cuánto deseábamos su regreso –Exclamó poniéndose en cuclillas.
-¿De qué hablas? –Preguntó asustada tratando de alejarse de él.
-Kathi… ¿Sabes quién eres?
-Si –Respondió segura de sí misma. Strify alzó una ceja.
-No, ¿Sabes quién eres en realidad? –Kathia lo miraba confundido. Strify lentamente se levantó- ¿Sabes lo que Ashley y tú son para todos nosotros? –Kathia negó con la cabeza- Bill calló eso, calló para ‘protegerlas’. Pobre, no entiende que haga lo que haga el destino siempre vendrá por ustedes. Donde ustedes estén, nosotros estaremos.
-¿Qué estás diciendo Strify? –Preguntó completamente desesperada.
-Mi querida, tú y tú amiga tienen algo que nosotros apreciamos más que nada…
-¡Strify! –Rugió el pequeño de los Kaulitz.

Continuara***
Gracias por leer <3

14 feb. 2011

Cap.45 Te perdono porque te amo.

Lo sabrás todo… -Musitó sobre sus labios-… cuando sea el momento indicado –Termino viéndola a los ojos, Ashley parpadeó varias veces para volver en sí.

-¿Y cuándo será el momento indicado? –Preguntó confundida.
-Pronto –Susurró acariciando sus cabellos. Ashley veía al piso anonada, todo parecía un extraño sueño, tantas cosas pasaron tan rápido; apenas ayer Tom era una persona normal ante sus ojos y ahora ha descubierto que la mitad de los que conoce no son humanos.
-Strify y Kiro… también los vi en mi visión ¿ellos también son…? –Tom cerró pesadamente los ojos.
-Mucho antes que nosotros. Ashley, prométeme que te alejaras de ellos –Rogó agarrando sus hombros.
-Te lo prometo –Dijo rápidamente, eso lo tenía pensado hacer desde hace tiempo. La chica sintió como los fuertes brazos de Tom la rodeaban, ella cerró los ojos disfrutando del gesto; Es extraño que alguien como él, te brinde calidez, pensó- Tom… ¿Qué viste en mí? –Preguntó de la nada- ¿Qué fue lo que te detuvo para que no me hicieras daño?
-Tú alma. En ese instante, sentía que algo muy fuerte me unía a ti –Ashley volteó a verlo y entrelazaron sus manos.
-Y nunca me lastimaste –Aseguró con una sonrisa. Tom se quedó callado, no hacía gesto alguno solamente sentía que la sangre le hervía como nunca.
-Eras prohibida al igual que Kathia –Ashley lo vio confundida.
-¿Cómo que prohibida?
-Nadie las podía tocar. Nadie, hasta que nos dieran una orden.
-¿Por qué? Tom ya no entiendo nada–Eso sí que la terminó de confundir.
-Nosotros cuidábamos la celda, esperando ese día. Todos los esperábamos con ansias pero… me enamore de ti y tú de mí, Kiro y los demás se dieron cuenta y a Bill y a mí nos amenazaron de muerte. No nos importó, no íbamos a dejar que les hicieran daño. Georg y Gustav nos ayudaron a escapar pero el maldito de Romeo –Dijo entre dientes- nos siguió y por él nos descubrieron –Ashley observaba como los ojos de Tom cambiaban de color poco a poco volviéndose completamente negros. Sentía como apretaba sus hombros ante ese recuerdo- Mis padres, Georg y Gustav nos trataron de salvar pero no lo lograron. Bill y yo esperábamos nuestras muertes pero… no nos hicieron nada, no nos tocaron ni un pelo –El chico de trenzas comenzaba a tiritar mientras soltaba pequeños gruñidos y sus ojos se llenaban de ‘agua’.
-Pero… -Musitó incitándole a continuar.
-Perdóname Ashley ¡Perdóname! Juré a partir de ese día jamás volverte a lastimar ni aunque mi vida dependiera de ello ¡Fui un estúpido! No te defendí, todo lo contrario accedí a… ¡Ahh! Perdóname por a ver sido un cobarde… -Susurró avergonzado cerrando sus ojos para evitar que las lágrimas salieran; muy tarde para Ashley ella ya lloraba.
-Te perdono –Dijo entre cortada- Te perdono porque te amo. –Tom rápidamente la abrazó fuertemente. La chica, en ese momento entendió lo que Tom le había dicho una tarde en su casa…

Flash Back
-Tom –Musitó- ¿Qué le paso a tu primer amor? –Preguntó tímidamente.
-Falleció –Respondió con un nudo en la garganta.
-Lo siento… yo no sabía
-Está bien –Agregó levantando su cabeza, después volteó a verla- ella está en un lugar mejor ahora.
-…Y como… -Se quedó callada, no tenía el valor suficiente para preguntar.
-¿Cómo murió? –Completó la pregunta- La asesinaron, la asesinaron… -Se levantó del sillón y agachó su cabeza- ¡La asesinaron en frente de mí! Ella confío en mí y yo…la traicione. Todas las noches me arrepiento, todas las noches sufro por ella, hubiese querido mil veces que me mataran a mí que a ella. Mataron a la mujer de mi vida Ashley, yo solamente los observé…observé como… como… -Calló cerrando los ojos muy fuerte para impedir que salieran más lágrimas, pero era imposible.
Termina Flash Back

Era ella, ella siempre ha sido su primer amor.
-Siempre te amaré Ashley, te defenderé con mi vida.
-Yo lo sé Tom, no lo dudo. Pasado es solamente pasado –Tom delicadamente hizo que la chica levantara su cabeza; él, con cuidado se agachó hasta sus labios para volver a juntar sus almas en un perfecto beso.
-¡Ashley! ¿Por qué tienes la puerta cerrada? ¡Ábrela! -Esa voz provenía de atrás de la puerta era de su madre. Ashley se separó asustada de Tom y volteó a verlo y después, volteó hacia la puerta.
-¡Ya voy mamá! –Avisó. Cuando se giró, Tom ya no estaba, se percató de que la ventana seguía a abierta, había salido por ahí.
La chica corrió y abrió la puerta. Se sorprendió a ver a su mamá, Flor y Sandra juntas.
-¿Qué te pasó Ashley? –Preguntó mortificada su madre.
-Ah… -Bajó su mirada para observarse la ropa, completamente sucia y una que otra parte rota- me caí.
-Si, eso me imagine pero ¿¡en donde te caíste?!
-En… -¿Qué digo? ¡No se me ocurre nada! Si no me mató Kiro, de seguro mi madre sí
-Okey, luego me dices –Ah genial, me salve ¡uff!- solamente porque hay algo más importante
-¿Qué paso? –Preguntó extrañada.
-Kathi y Dany no están
-¡Cómo que no están! –Soltó exaltada.
-Las hemos estado buscando y no hay rastro de ella –Dijo Flor con un nudo en la garganta- Tú debes saber a donde fue Kathia.
-No, no lo sé. Cuando llegue ella no estaba –Contestó preocupada.
-¡Por dios! Este no es el momento para cubrirse ¿Ya viste la hora que es? ¡Dinos Ashley! –Ordenó perdiendo los estribos Sandra.
-¡Es que no lo sé! –Gritó desesperada.
-Después de esto ¡estas castigada! –Le avisó de la nada Claudia
-¿Pero por qué?
-¡Por qué lo digo yo! Y ponte un suéter que nos vas a ayudar a buscarlas –Y dio un portazo haciendo que Ashley diera un brinco hacia atrás.
-Estás loca mamá –Se quejó en murmullo. Dio media vuelta y volvió a dar un brinco hacia atrás al ver que Tom estaba otra vez en la habitación- Tom…
-Escuche todo.
-No sé en donde puede estar ¿Y si le pasó algo malo?
-Solamente espero que Bill no le haya dicho nada a Kathia.
-¿Por qué?
-Antes de que ustedes volvieran, Bill y yo hicimos una promesa de no acércanos para evitar que Strify y los demás las descubrieran y trataran de hacerles daño.
-Pero no lo cumplieron.
-Si –Se quejó ante la forma en que Ashley lo dijo- Si Bill abrió la boca, Strify ya debe de saberlo. Creo que fue en busca de Kathia.
-¿Para qué? ¿Qué quiere de ella, qué quiere de nosotras? –Preguntó desesperada- Tom hay algo que sigo sin entender- ¿Por qué estábamos ‘prohibidas’? ¿Qué más me ocultas?
-¡Ashley! –Gritó su madre desde abajo.
-Tu mamá te llama.
-Dime Tom.
-¡Este no es el momento! –Aseguró y se dio media vuelta- Te ayudare a buscarla –Musitó estando ya en la ventana. Ashley solamente asintió. La chica volvió abrir la puerta y bajó lo más rápido posible para ir en busca de su amiga.











-Dany ¿estás bien? –Bill corrió donde ella para ayudarla a levantarla.
-¡No! –Gritó- ¡No me toques, eres un asesino!
-¿De qué hablas Dany? –Preguntó molesto y confundido.
-¡Por tu culpa Travis esta así! –Gritaba fuera de sí- ¡Maldito, maldito!
-¡Cállate ya! –Ordenó agarrándola de las muñecas- ¿Qué te pasa? ¡Yo no le hice nada a tu hermano!
-¿¡Por qué lo niegas!? Strify me lo dijo todo ¡Todo!
-¿Strify?
-¡Suéltame asesino! –Comenzaba a patalear y a brincar.
-¿Dónde está Kathia? ¡Responde! –Dijo exaltado.
-¡No me importa donde esta! No quiero saber nada de ella ¡Por mí que Strify la mate!
-¡Ya tuve suficiente! –Gruñó y aventó a Dany contra la pared, la chica comenzaba a ahogarse con sus propias lágrimas- ¡Mírame, mírame! –Ordenó furioso. Todo era confuso para la chica de cabello ondulado…
-¿Bill? ¿Dónde estoy? –Preguntó confundida y asustada- ¿Dónde está Kathia?... ¡Kathia! Bill ayúdame por favor Strify se la llevó –Estaba completamente desesperada. Bill agarró las manos de Dany y asintió con la cabeza.
-Descuida la vamos a encontrar, vamos, mi carro no está muy lejos de aquí.

Continuara***
Disfruteen los dos capitulos(:

Cap.44 No le diré.

-Strify –Susurró la chica de cabello castaño.

-Kathia, veo que…ya lo sabes todo –Musitó caminando hacia ellas. Kathia temblaba de miedo y Dany volteaba a verlos sin entender nada.
Strify se percató de la presencia de la chica de cabello ondulado, pasó su mirada de Kathia a la de Dany y ladeó su cabeza esbozando una sonrisa.
Dany, al ver que la observaba, automáticamente se tenso y retrocedió un paso. Kathia se dio cuenta y rápidamente jaló a su amiga del brazo y la puso detrás de ella.
-Vete –Ordenó Kathia- ¡Vete Strify!
-Dime lo que te dijo Bill –Soltó como sino la hubiese escuchado.
-¿De qué hablas? No me dijo nada –Respondió nerviosa. Strify volvió a ver a Dany. Ésta, apretó la muñeca de su amiga. Le daba miedo su mirada.
-¿Segura? –Cuestionó alzando una ceja.
Todo fue muy rápido, Strify ya no estaba. Kathia y Dany se sorprendieron y velozmente juntaron sus espaldas y se pusieron alerta.
-¿D-donde e-esta? -Tartamudeó Dany.
-No…no lo sé –Respondió asustada- Es mejor irnos antes de que vuelva –Sugirió dándose media vuelta- … ¡Dany!
-¡Kathi ayúdame! –Gritó. La habían apartado de su amiga en un abrir y cerrar de ojos.
-Para mí que te dijo demasiadas cosas –Musitó el maldito de Strify.
-¡Suéltame! –Gritaba una y otra vez Dany mientras luchaba para soltarse de su agarre. Cosa imposible, sus brazos parecían de acero.
-Strify déjala por favor -Rogó asustada.
-Lo hare hasta que me digas que te dijo ‘el pequeño Bill’
Kathia solamente agachó su cabeza. No podía decirlo, era un secreto ¡Su secreto! Y… el de Strify también, pero al parecer, a él no le importaba si todos sabían lo que realmente era. Bueno, si a él no le importa a ella sí, no por Strify, sino por Bill. Aún si él hizo mucho daño en el pasado, si hizo que Travis quedará en coma, si ha matado a gente inocente, si a ella no le pareció al principio lo que realmente era, no importa, lo quiere y sabe y siente que él se arrepiente de todo.
-No –Contestó firme- No lo diré, no lo diré enfrente de Dany, de ti, ¡de nadie! No me importa si tú ya lo sabes ¡pero qué va! Claro que ya lo sabes, no lo repetiré porque es un secreto, algo que desgraciadamente le tocó vivir a la persona que…amo. A la persona que cuando me hablaba una vez por cada dos semanas me hacía sentir cosas que nadie lograba ni por halarme todos los días. Nunca entendí porque…pero ahora lo sé.
-Kathi… -Susurró Dany sorprendida.
-Lo siento Dany –Confesó- pero es la verdad.
-Que amiguita tienes –Dijo sínicamente- Solamente ilusionó a tu hermano.
-¡No es cierto! –Habló rápidamente Kathia.
-Yo lo sé Kathia –Soltó Dany asintiendo con la cabeza, haciéndole entender, que no estaba molesta.
-¡Ahh, pero miren! Que amistad tan bonita –Se burlaba de ellas- Kathi, no me importa en lo absoluto lo que dijiste. Solamente quiero saber, si Bill te contó toda la verdad –Dijo recalcando esto último. Kathia lo vio confundida, realmente no sabía si le había dicho todo…
-A… si –Respondió dudosa. Strify re rió y negó con la cabeza.
-No, no te dijo lo más importante –Delicadamente soltó a Dany, ella se hizo a un lado mientras lo observaba con miedo. Strify caminó hacia Kathia, pero se detuvo en medio camino -¡Ah claro! Se me olvidaba –Se volvió a donde Dany y se puso enfrente de ella- ¿Quieres saber un secreto de Kathia, Bill y Travis?
-No –Susurró asustada. Strify rió y volteó a ver a Kathia.
-¿¡Qué le dirás?! –Preguntó sorprendida- ¡Strify! –Él se acercó al oído de Dany ignorando a la chica que se encontraba desesperada- ¡Strify aléjate de ella! –Dany entreabrió su boca mientras sus ojos se llenaban de lágrimas- ¡No lo escuches Dany, no! –Gritaba desesperada. Dany se dejó caer mientras comenzaba a sollozar.
-Hasta luego, me caíste bien. Espero hablar contigo pronto –Se despidió de ella depositándole un beso en la mejilla-
-¡Dany! ¡Mírame Dany! –Gritaba mientras que Strify volvía a caminar hacia ella- ¿¡Qué le dijiste?!
-Vamos a dar un paseo Kathi –Dijo acariciando su mejilla
-¡Que le dijiste! ¡No, suéltame! ¡Dany mírame! ¡¡Dany!!
Y la chica de cabello ondulado se quedo sola, destrozada, decepcionada y llorando en esa calle oscura.
Kathi y Strify se perdieron en la oscuridad de la noche para descubrir… una verdad más importante.

12 feb. 2011

Cap. 43 Nuestra primera mirada

-¿Nosotras? –Preguntó sorprendida- Y… ¿Por qué no lo hicieron? -Tom pasó su lengua entre sus labios mientras volvía a voltear hacia la luna.

-No lo sé –Susurró- Hubo algo en ustedes… no podíamos, aunque debíamos hacerlo –Recalcó.



Flash Back
-¡Escóndete rápido! –Ordenó Kerstin quitando la alfombra dejando al descubierto una puerta en el piso.
-Esto es el mismísimo infierno –Susurró Aubrey al ver las casas incendiarse, caballos corriendo lo más lejos posible y gente…muerta en todos lados.
-¡Cierra esa puerta por lo que más quieras a no ser que quieras tener tu cuello desgarrado! –Sollozó. Las dos hermanas se callaron al escuchar un golpe en el techo.
-Métete ahí Kerstin –Dijo en voz baja sin dejar de ver el techo. Kerstin asintió y levantando su esponjado vestido y entró a ese cuarto secreto.
Aubrey cerró la puerta poniendo todos los candados que tenía y atravesó una silla que estaba a un lado de ella. Sabía que no los detendría por mucho tiempo, pero era lo suficiente para esconderse. Ella también levantó su vestido y corrió al pequeño cuarto en el piso.
Estando dentro, las dos se abrazaron fuertemente esperando que no las descubrieran. Se estremecieron al escuchar que trataban de abrir la pesada puerta, querían tumbarla.
-¡Maldita sea! –Gruñó uno de ellos y después de eso, la puerta ya estaba destrozada.
-Busquen –Se escuchó otra voz. Las dos hermanas solamente observaban demasiadas sombras a través de la pequeña rendija. Escuchaban como destruían sus cosas, sus muebles, retratos…todo.

-¡No hay nadie aquí! –Gruñó molesto alguien más. Su voz era gruesa.
-Por dios Tommy, usa tus sentidos –Dijo otra voz más tranquila y delicada.
-¡No me digas así! –Rugió- Que me hayas salvado la vida no significa que tengas el derecho de decirme como quieras… aparte, ni siquiera te lo agradezco.
-Ay, como digas. Pero tarde o temprano lo harás –Las dos chicas se taparon sus bocas evitando soltar un grito, Kiro estaba arriba de ellas y una horrible rata a lado.
-Tom no… -Musitó rápidamente otro chico, su voz era suave.
-¡Déjalo! Deja que me golpee
-¡Basta los dos! –Las muchachas rápidamente se agacharon al escuchar esa voz era de… Yu.
-Lo siento –Soltaron a coro.
-Shin, Romeo, búsquenlas. Georg, Gustav vayan avisar que ya encontramos su casa –Ordenó. Aubrey cerró sus ojos mientras las lágrimas salían sin control. Las hermanas temblaban de miedo, sabían que las iban a encontrar. Kerstin abrazó más fuerte a Aubrey mientras observaban las sombras pasar.
-¡Al fin!
Una luz cegadora se posó sobre ellas. Cuando lograron recuperar la vista, vieron que estaban rodeados de 7 hombres: Apuestos, elegantes, fuertes, perfectos y sobre todo…vampiros.
-No…nos hagan nada –Rogó la chica de cabello negro. Yu hizo una seña con la cabeza. Cuatro chicos, dos conocidos por ellas: Strify y Kiro, los otros dos: Altos, parecidos, uno tenía rastas rubias oscuro y el otro, cabello liso de color negro.
-¡No, no suéltenos! ¡Kerstin, Kerstin! –Gritaba agarrando la mano de su hermana.
-¡Aubrey! Pase lo que pase, siempre estaremos juntas –La mano de Kiro destruyó el agarre. Acercó su rostro con la chica de cabello negro
-Despídete de la luz del sol –Le susurró con una vil sonrisa. Aubrey volteó al sentir que alguien la agarraba de los hombros. Era el chico de rastas. Ella lo miró a los ojos al igual que el con los suyos.
Se habían perdido, se habían perdido en la mirada del otro.
Fin del Flash Back



-¿Lo viste? –Preguntó acariciando su rostro. Ella asintió- Nuestra primera mirada –Susurró juntando sus frentes.
-Quiero ver más –Admitió cerrando sus ojos.
-Lo sabrás todo –Musitó en sus labios.

















-¿Hacia dónde vamos Kathia? –Preguntó exaltada Dany.
-¡Lejos! –Respondió asustada.
-Pero… pero… ¡¿Qué pasa?! –La chica de cabello ondulado no entendía nada. Empezaba a asustarse.
-¡Tú eres la que debes de saber! –Gritó fuera de sí. Dany la vio anonada.
Al fin se detuvieron. El miedo de Kathia y la frustración de Dany hicieron que corrieran hasta que se les adormilaran las piernas.
-Creo que…lo perdimos –Soltó aliviada comenzando a recuperar el aliento. Se recargó en la pared de una de las casas y se dejo caer tratando de calmarse.
-Me puedes decir… ¿A quién perdimos? –Preguntó exhausta. Kathia volteó a verla sorprendida.
-Dany tú… tú lo sabes. Alguien –Tragó saliva- alguien nos quiere matar y… ese alguien estaba enfrente de nosotras.
-Yo no lo sabía –Confesó asustada.
-¡Tú me dijiste! –Dijo desesperada. Se quedo callada al recordar un pequeño detalle-: Una voz –Dany ladeó la cabeza. No entendía nada- Una voz que provenía de ti dijo… dijo que la muerte estaba aquí –Recordó un poco más calmada. Claro, el miedo todavía no se iba. Dany volteó su cabeza y agachó su mirada, ya entendía todo.
-Usaron mi cuerpo –Confesó horrorizada y volteó a ver a Kathia- Algo, no sé si buena o mala –Aclaró- Entró a mí… y te advirtió –Al terminar la frase ella también se dejó caer- ¿Qué más dijo Kathia?
-Primero dijo que la muerte venía por mi y luego…dijo que estaba aquí –Respondió comprendiendo el comportamiento de Dany.
-Ese ser que nos advirtió, quiere protegerte. Es por eso que me usó.
-¿Me quieren matar? –Preguntó asustada. Dany asintió.
-¿Sospechas de alguien?

Flash Back
-¿Y quiénes son ‘ellos’?
-Strify, Kiro, Shin y Romeo.
-Ellos también son… -No terminó por el gran nudo en la garganta que se le había formado.
-Si –Cuidadosamente se levantó y se sentó a un lado de Kathia- Es por eso que no queremos que se acerquen a ellos. Desde que supimos que estaban aquí, todos nosotros las hemos estado cuidando de ellos.
Fin del Flash Back



-S-si –Soltó torpemente.
-¿De quién? –Preguntó sorprendida.
-De mí –Esa voz, masculina pero sumamente suave. Esa voz hizo que Kathia sintiera como si un millón de agujas atravesaran su cuerpo en ese momento.
Las dos chicas se levantaron lentamente sin dejar de verlo. Las respiraciones agitadas de parte de ellas era lo único que se escuchaba en ese momento.
Una enorme brisa helada se dejó venir alborotando el cabello de las muchachas, era una brisa nocturna…
-Strify…

Continuara***
Creo que mañana no podré subir capitulo, mil disculpas, si es así, el lunes se los repongo(: Gracias por leer <3

11 feb. 2011

Cap.42 Nunca se lo perdonamos.

Kathia la vio anonada, esa frase no le gusto para nada. Bajó su mirada y pestañeó varias veces. Comprendió que su amiga había entrado en algún trance, tenía que sacarla.

-Dany, despierta, reacciona ¡Vuelve! –Rogaba exaltada mientras la estrujaba. No sabía qué hacer en esos momentos y lo único que se le ocurrió fue hacer eso.
-Ah…Ka…Kathia –Musitó sacudiendo su cabeza- ¿Qué pasa? –Preguntó confundida volteando a ver a su alrededor.
-Nada –Respondió con miedo. Dany no recordaba nada y Kathia no quería decirle, no quería saber lo que vio.
-Kathia ¿Estás bien? Te veo pálida –Le dijo extrañada.
-S-si, anda v-vámonos –Perfecto, por el miedo comenzaba a tartamudear.
-¿Segura que estás bien?
-Si ¡Ya vámonos por favor! –Suplicó desesperada. Dany solamente asintió.

















Metió la llave a la cerradura, o eso trataba, su pulso estaba fuera de control, todavía no podía calmarse. Después de varios intentos, al fin lo logró. Despacio, le dio vuelta a la perilla y con cuidado abrió la puerta y muy, muy despacio, la cerró.
La casa estaba oscura en su totalidad. Silencio, era lo que predominaba en ese momento, solamente se escuchaba el Tic-toc del viejo reloj de la pared.
Volvía a temblar, necesitaba ver luz en este mismo momento. Subió las escaleras corriendo hasta llegar a su habitación. Al entrar, rápidamente buscó el apagador y al ver al fin la habitación iluminada dio un respiro de alivio. Caminó hasta el peinador y se vio en el espejo: despeinada, su maquillaje corrido, hojas, ramillas en su cabello, sus brazos raspados, en su cara tenía tierra, su ropa rasgada, su pantalón sucio y en su cuello… sangre del ciervo.
Se puso totalmente pálida al ver eso en su cuello. Torpemente corrió hasta el baño y abrió la llave del lavamanos. Una y otra vez se echaba agua y con el jabón que estaba ahí se talló esa parte. Se recargó en el lavamanos mientras sentía como otra vez las lágrimas se escapaban de sus ojos. Esto parecía una broma de mal gusto, el no podía ser eso ¿Por qué él? ¿¡Porqué justamente él?!
Volteó hacia la puerta, se limpió las lágrimas y tratando de no llorar más, caminó hasta salir del baño para quedar frente a frente.
-¿Cómo entraste? –Preguntó con la voz quebrada.
-Tú me invitaste.

Flash Back
¿Qué haces ahí? –Preguntó con una sonrisa.
-Nada, solamente veía… lo hermosa que eres –Contestó naturalmente.
-Pasa, no te quedes ahí afuera
Termina Flash Back

Ashley se quedó callada. Comenzaba a entender todo. Lo miró a los ojos, sus ojos dorados que brillaban como nunca ante la luz de la habitación. En ese momento, el no parecía una bestia, un animal. Era un humano, un hermoso y perfecto humano.
-Dímelo todo –Tom sonrió de medio lado.
-Yo nací en el año de 1489. Mi madre… se divorció de mi padre Jörg Kaulitz y después conoció a mi futuro padrastro, él se llama Gordon…Gordon Trümper.


















-¿Escuchaste eso?
-No ¿Qué? –Preguntó volteando a verla.
-No lo sé, parecía como si… dejaran caer un contenedor de basura ¿Apoco no escuchaste? –Kathia negó con la cabeza.
-Dany ya quiero llegar a tu casa, vámonos, tal vez lo que escuchaste fue a un torpe gato que se cayó dentro de la basura o que se yo –Desde que Dany le había dicho eso, no estaba a gusto.
-Okey –Dijo dudosa.
A partir de ahí, nadie dijo nada y continuaron su camino sin agregar ni un comentario más.
Faltaba poco para llegar a la casa de Dany. Kathia pudo sentir como sus piernas se doblaban ante el alivio. La luz que brindaban las farolas comenzaba a ser tenue ¿Se estaban fundiendo? Kathia volteó a ver una que estaba en la esquina. No se estaban fundiendo, estaban cubiertas por la neblina.
-Dany… -La llamó sin dejar de ver la farola.
-Hmm
-¿Siempre hay neblina a estas horas?
-No ¿Por qué? –Preguntó confundida.
-Por qué hay mucha. Mira –Le señaló hacia el piso.
-Tal vez… cambiara el clima o… no se –Le respondió sorprendida al verla.
-¿Tú crees? –Preguntó irónica. Las dos veían toda la niebla que se estaba juntando en ese lugar. Kathia vio que a lo lejos se formaba la silueta de un hombre y algo le decía que ese hombre no es Bill.
-La muerte… ya está aquí –Avisó una voz. Kathia volteó con Dany, esa voz provenía de ella.
-Corre –Ordenó apresurada tomando la mano de su amiga.

















-Simone, mi directora, es… su mamá –Tom asintió- Gordon… transformó a tu madre porque…
-Ella se lo pidió –Terminó negando con la cabeza- Bill y yo no estábamos de acuerdo. Nunca nos pareció Gordon, los seres como él nos daban asco. Era lo peor que podía existir. Pero claro… mi madre se enamoró tanto de él, que quería pasar toda la eternidad a su lado –Su voz volvía a ser pesada.
-¿Y ustedes?
-Nunca se lo perdonamos –Susurró- Cuando teníamos 18 años… la gente del pueblo mando a matar a nuestros padres y a sus amigos. Bill y yo los defendimos, pero esos malditos nos hirieron de muerte. 5 amigos de Gordon vinieron por nosotros, nos llevaron hasta donde estaban escondidos. Yo agonizaba de fiebre, Bill estaba inconsciente a un lado de mío. Solamente lograba ver sombras, y las voces hasta ese punto se escuchaban como chillidos –Tom comenzó a dar vueltas por la habitación, parecía que volvía a ese momento- Sabía exactamente lo que nos iban hacer –Se detuvo enfrente de la ventana observando la luna- Sentí la mano fría de mi madre sobre mi pecho y luego sus labios sobre mi frente –Ashley caminó hasta él y colocó su mano en la espalda del chico- Después sentí un dolor pulsante en mi cuello, ese dolor se esparció por todo mi cuerpo, era el veneno –Dijo entre dientes. Ashley lo único que hizo fue abrazarlo- ¡Nos estaban convirtiendo en unos asesinos! –Gritó rompiendo a llorar- Cuando volví en sí no sentía ningún dolor, estaba mucho mejor, veía y escuchaba con mayor claridad. Lo único que si me mataba en ese momento, era la sed. Tenía mucha sed. Uno de los que me rescató a mí y a mi hermano se acercó y enfrente de mí se hizo una herida en su muñeca haciendo que se desangrara. El olor, el olor fue lo mejor, deseaba beber su sangre, lo deseaba y… me lancé contra él, ya me sentía mejor –Confesó en susurro- Cuando volteé a ver a Bill, él hacía lo mismo con la otra persona. –El chico de trenzas volteó a verla. La chica observó sus colmillos, sus grandes, blancos y afilados colmillos- No sabes cuantas veces Bill y yo hemos tratado de quitarnos la vida.
-Tom, esto no lo elegiste tú. –Susurró acariciando su rostro- Se que tú… no eres malo.
-Matamos a toda la gente de ese pueblo… –Ashley se quedo tiesa-… en venganza por lo que nos habían hecho. Excepto a dos mujeres –Pasó saliva difícilmente. Agarró la mano de Ashley y con la otra su cintura haciendo que se acercara más a él- Kathia y tú.



Continuara***
Gracias a dios es viernes(:

10 feb. 2011

Cap.41 Solamente late por ti

-¿Qué pasa Dany? –Preguntó al ver que la chica se detenía.

-¿Cómo pudo aceptar salir con Kiro después de…lo que le dije? –Preguntó anonada- Bueno, tal vez no estaba segura de lo que vi en ese lugar pero…
-A ver, a ver –Interrumpió poniendo un alto con su mano- ¿De qué me hablas? No entiendo nada –Dany suspiró y después se encogió de hombros mientras que Kathia la veía totalmente perdida.
-Cuando acompañe a Ashley a esa tienda yo… toque la puerta y…

Flash Back
-Bueno, ya perdón ¿y qué fue lo que viste?
-Vi… discusiones, escuche a una mujer gritando pidiendo ayuda, también escuche risas, extrañas risas, me dieron muchos escalofríos, eran diabólicas. Parece que en este lugar hay mucha maldad, el ambiente está muy pesado.
-Creo que estas exagerando, los empleados son muy amables
-Ashley –Viéndola a los ojos- también vi muerte ¿Cómo explicas que estos empleados son muy amables si habido muertes aquí?
Fin del flash Back

-Por supuesto que habido muertes –Susurró la chica de cabello castaño.
-¿Qué dijiste?
-Que… cómo es posible que hayas visto todas esas cosas horribles –Respondió rápidamente. Dany bajó su mirada.
-Es mejor no ir a esa tienda. No creo que Ashley esté ahí.
-¿Entonces donde buscamos? –Preguntó desesperada- ¡Dany! –Gritó de la nada.
-¿¡Qué?! –Respondió exaltada.
-Eres médium ¿no? –Dany lentamente asintió- ¿crees que puedas encontrar a Ashley? Sentir su energía, su alma ¡algo!, que nos pueda llevar hacia ella.
-Mmm, todavía no lo práctico bien pero, no perdemos nada por intentar –Kathia automáticamente sonrió al igual que Dany- tendremos que regresarnos a mi casa –Vio hacia el cielo- antes de que se haga más tarde.
-Okey –Dijo sonriendo.





















Todo fue muy rápido. La verdad, una cruel verdad fue revelada de una forma tan vil que no sabía cómo reaccionar.
Ese era el misterio, el misterio que tanto anhelaba saber estaba frente a ella como su verdadera forma, su verdadera forma de vida.
Muchos sentimientos recorrían su cuerpo sintiéndose como si un millón de hormigas estuvieran arriba de ella: Felicidad, horror, tristeza, confusión, pena, dolor ¿Cuál dejar que predominara en estos momentos? ¿Cómo actuar? ¿Qué decir? En su estómago se formaba un gran nudo causándole dolor, su cuerpo impedía que respirara se ahogaba en ese mismo momento.
Los vampiros existen, y, como si fuera una película, otra historia de amor sobre esos seres, ella estaba rotundamente enamorada de uno. Pero una pequeña nota, esto era real.
-¿Por qué? ¿Por qué tú? -Musitó asustada. Tom no hizo gesto alguno. Solamente la observaba- ¡Tú no puedes ser esto! –Gritó destrozada rompiendo a llorar- Tú no… tú no.
Tom temblaba de coraje al ver como Ashley lo miraba con miedo
-¿¡Qué rayos estás haciendo aquí?! –Gritó acompañado de un desgarrador sollozo. Ashley cerró los ojos sin dejar de llorar- ¿Por qué estás aquí? –Cuestionó sumiendo su cabeza en el hombro de ella. La chica se estremeció al sentir su respiración en su cuello.
-Qui… quítate –Susurró poniendo sus manos sobre el pecho de Tom…Latidos. Sentía sus latidos. Eso hizo que volviera a sollozar.
-Solamente late por ti –Murmuró en su oído.
El de trenzas se levantó lentamente. Ashley automáticamente hizo lo mismo, pero ella solamente se sentó abrazándose a ella misma.
-Esto no es real, es… es una pesadilla –Se decía asustada.
-Es lo mismo que me dije el día en el que mi vida cambio –Su voz realmente…no tenía vida.

















-Nunca la tuvo, solamente era humano…por ella.
-Abuela ¿Te sientes bien?
-Si –Respondió difícilmente acariciando el cabello de la menor que ya se encontraba dormida- Fue algo muy duro, descubrir que la persona que te enamoró sin hacer ningún esfuerzo fuera un… ser de la noche, alguien de los no vivos pero también de los no muertos y también saber que aún siendo eso, sabiendo que asesinó a muchas personas e hizo cosas horribles, lo amaba, lo amaba con toda su alma.
Los dos nietos la observaban y escuchaban con mucha atención. Voltearon a verse comenzando a descubrir una triste verdad por ellos mismos.













Ashley observó el bulto ya sin vida de ese ciervo. Él lo hizo, él hizo eso. Lo mató, lo destrozó con sus propias manos…
Tom se dio cuenta que su amada miraba al animal. Rápidamente se puso en frente de ella obstruyéndole la vista.
-¿Quién te hizo esto? –Preguntaba ida.
-A veces es mejor no recordar.
-¿Quién te hizo esto? –Volvió a preguntar, esta vez, mirándolo a los ojos- ¿Quién te hizo esto Tom? ¡Dímelo! –Ordenó con los ojos llorosos.
-No –Respondió molesto. Ashley se levantó y cerró fuertemente sus manos. Trataba de no llorar, de no soltar un sollozo más.
-Quiero que me digas todo Tom –Susurró. Tom bajo su mirada.
-No quiero –Dijo con voz firme.
-¡Dímelo Tom! ¡Dímelo! –Gritó.
-¡No! No quiero causarte más daño, no quiero que sepas algo que pueda…
-¿Lastimarme? Por dios…. ¡¿Qué puede ser más grave que esto!? –Preguntó irónicamente.
-No te imaginas –Susurró.
-Dímelo –Tom volteó a verla.
-Pero no aquí.















-¿Y qué se va a necesitar?
-Primero que nada: Velas. Y créeme que en mi casa, eso es lo que menos falta –Las dos chicas rieron.
-Hay que apresurarnos… mi mamá ya se debió de haber dado cuenta ¡Estoy muerta!... ¿Dany? –Preguntó al ver que la chica no estaba a su lado. Volteó hacia atrás y ahí estaba ella, totalmente ida viendo hacia un punto fijo- ¿Dany? –La llamó extrañada caminando hacia ella- Dany ¿Te sientes bien? –La chica no respondió- Dany... hola –Decía pasando una mano sobre su vista, pero nada, ni un pestañeo- Dany basta. Me… me estas asustando.
La chica al fin hizo movimiento, volteó a ver a Kathia. Pero había algo raro, los ojos de Dany estaban completamente en blanco y…
-La muerte viene por ti.

Continuara***
Perdón por no subir ayer, estaba hasta la madre de tarea D: & ahora me voy a estudiar matemáticas... desenmee suerte ._. Adiós(: <3

8 feb. 2011

Cap.40 La verdad a veces es cruel

-¿Seguro que tenemos que pasar por ahí? –Preguntó pasando saliva.

-¡Sí! El lugar a donde te quiero llevar está atravesando el bosque –Contestó caminando hasta la reja.
-Kiro… y… ¿si mejor me llevas a otro lugar? –Ni loca entraría ahí con él.
-¿Por qué? Acaso… ¿tienes miedo? –Preguntó con una sonrisa. Ashley solamente se encogió de hombros. Kiro suspiró y caminó hasta ella- Sabes, a mí también me da miedo el bosque, pero créeme, no pasará nada. Te lo prometo –Terminó extendiendo su mano. La chica la observó hasta llegar a los ojos de Kiro. Nunca había visto esa mirada, le brindaba… confianza.
-Debo estar loca –Pensó tomando su mano.
-No te preocupes. Si pasa algo yo te protegeré con mi vida –Dijo firme. Ashley ladeó la cabeza, no tenía por qué haber dicho eso.
Caminaron hasta la entrada. Kiro soltó la mano de la chica para levantar la reja y así permitir que entrara.
Ella pasó con mucho cuidado para no rasparse como la vez anterior. Después de que ella entró, le siguió Kiro, quien al instante, tomó fuertemente la mano de la chica y la miró a los ojos.
-No me sueltes –Ordenó- Como quiera, el camino es corto. Saldremos pronto del bosque –Ashley asintió.
-Okey.
Y con mucho cuidado comenzaron a caminar. Ashley ya se había tropezado varias veces con las raíces levantadas de los árboles, pero, gracias a Kiro, no se cayó.
Ya habían avanzado varios metros y la chica todavía no veía ninguna salida. Comenzaba a desesperarse, solamente veía árboles y arbustos, y eso muy apenas por lo oscuro que estaba. Ella observaba a Kiro, que parecía saber muy bien por donde iba. Pero aún así, Ashley ya no estaba a gusto.
-Kiro, dijiste que la salida no estaba lejos –Le recordó dejando de caminar soltando su agarre. Kiro volteó a verla.
-Y no lo está –Volvió a afirmar- Ya vamos a llegar.
-No. No quiero avanzar más –Decía negando con la cabeza llevándose sus manos a su pecho- Quiero volver ¡Ahora! –Ordenó mirando los árboles que, a esta altura, se veían tétricos.
-¿Qué pasa? –Preguntó llevándose sus manos a su cadera- ¿Te da miedo la noche? –Ashley volteó a verlo.
-Me da miedo el bosque –Contestó molesta- Kiro, no me importa si esto arruina tus planes, me quiero ir ya –Golpeó el piso con su pie- Si quieres que esta ‘cita’ siga –Dijo entre comillas- vayamos a otro lugar.
-Ashley, enserio, ya vamos a llegar –Y dicho esto Kiro volvió a extender su mano sonriendo para que volviera a tener confianza- Anda, vamos.
Esa sonrisa… esa maldita sonrisa era la misma que tenía en su pesadilla, cuando se burlaba de ella, de lo indefensa que estaba. Pues ya no, ni en sus sueños, ni en la realidad… nunca.
-No –Y esa estúpida sonrisa se le borró del rostro- No confió en ti, todavía no sé cuando te dije el maldito ‘si’ para salir contigo –Dijo extrañada
-¿No vas a tomar mi mano? –Preguntó sorprendido.
-No ¿Acaso no escuchaste? ¡No quiero! Me regresó con ó sin tú ayuda –Su voz sonaba firme. No le iba a mostrar temor. Dio media vuelta…
-Esta bien –Musitó. Se puso a un lado de ella. Los dos voltearon a verse y…
.¡Kiro ¿Qué haces?! ¡¡Bájame!! –Gritó asustada. Los movimientos de él fueron muy rápidos. De un abrir y cerrar de ojos ya se encontraba entre sus brazos- ¡Bájame!–Volvió a gritar exaltada comenzando a patalear.
-¿Te digo por qué decidiste salir conmigo? –Preguntó afirmándola entre sus brazos- ¡Por qué quieres saber el secreto de tú amado Tom!
Ashley abrió los ojos de par en par dejando de patalear para mirarlo sorprendida.
-Qué… ¿Qué dijiste? –Preguntó anonada. Kiro sonrió.
-La verdad a veces es cruel.
Ashley comenzó a sentir que le faltaba el aire. Escuchaba ramas quebrarse y la respiración de Kiro. Comenzaba a marearse, veía todo muy rápido y de pronto, ya no supo nada.
















Kathia guardó su celular mientras se dirigía a la casa de Ryan. Sola no iba a encontrar a su amiga.
-¡Kathia! –Se escuchó a lo lejos. La chica de cabello castaño volteó ante el llamado, era Dany. Inmediatamente corrió hasta ella con la esperanza de que Dany supiera donde estaba su mejor amiga.
-¡Dany! –Dijo alegre- ¿Cómo estás? ¿Cómo está Travis?
-Igual –Susurró agachando su cabeza. Kathia se encogió de hombros- Solamente vinimos a bañarnos y a descansar un poco. Oye… ¿Qué haces tú aquí? Si te ve tu mamá te va a…
-Matar, lo sé. Es que estoy buscando a Ashley ¿No la has visto? –Preguntó ilusionada.
-No –Respondió extrañada.
-¡¿Es que no me pudo esperar!? –Gritó de la nada exaltando a Dany.
-Tranquila Kathia, si quieres yo te ayudo a buscarla.
-No. Tú necesitas descansar.
-No, no, estoy bien.
-¿Segura?
-Sí. Mientras más alejada este de mi casa, mejor. –Kathia la vio extrañada, pero se limitó a asentir.
-Bueno… vámonos –Tomó la mano de Dany y se echaron a correr, si las veían sus madres les iba a ir mal.





                                    [Acompañar el siguiente fragmento con el video]


-Y… donde… ¿Crees que este? –Preguntó entrecortado.
-Vamos al centro… Ashley iba a salir con Kiro –Dany la vio sorprendida.












-Mi cabeza –Con cuidado se levantó con ayuda de un árbol que estaba ahí. Se agarró la nuca quejándose de un dolor insoportable- ¿Qué pasó? –Preguntó asustada para ella misma al darse cuenta que nada fue una pesadilla y que todavía se encontraba en ese horrible lugar- ¡Kiro! –Lo llamó esperando una respuesta- ¡Kiro! –Volvió a llamarle. Comenzaba a sollozar, estaba sola en medio del bosque en plena noche ¿Para donde ir?- ¡Kiro! –Gritó con más fuerza haciendo que los pájaros salieran de los árboles. Se dejó caer recargándose en el árbol rompiendo a llorar:
-Ayuda –Susurró asustada- ¡Ayuda! –Gritó desesperada.
Lloraba a cantaros, volteaba de un lado a otro con esperanza de ver a alguien o, de milagro, de ver una salida. Su mano derecha se encajó en la tierra y la arrastró hasta llegar a un pequeño bulto. Ashley bajó su mirada ¡Su mochila!
Rápidamente la abrió y sacó su celular 1 mensaje recibido. Era el de hace rato:
Ashley, ¿Dónde estás, por qué no me esperaste? Bueno, márcame en cuanto veas esto. Tienes que saber algo importante.
-Kathi, Kathi –La llamaba desesperada mientras marcaba su número ¡Pero qué suerte la suya! Justamente su maldito saldo se había acabado- No… ¡No! –Gritó entre dientes- No sé porque no te espere ¡Fui una estúpida! -Maldecía golpeando la tierra.
Agarrando toda la fuerza posible, se volvió a levantar poniéndose su mochila y guardando su celular. Tiene que salir, tiene que salir de una forma u otra.
-Eres un desgraciado Kiro. Me la pagarás, juro que me la pagarás –Susurró molesta entre dientes.
Pasaron dos horas, no, tal vez cuatro. Si era lo más seguro. Sus ojos se cerraban por si solos, sus piernas ya no podían dar un paso más y su boca rogaba por un poco de agua y ella todavía no podía encontrar una salida.
-Basta, no saldré de aquí hasta que amanezca –Admitió recargando sus manos sobre sus rodillas- Qué mier… -Soltó asustada al escuchar el chillido de un animal cerca de donde ella estaba.
Dudosa, se acercó a ver. No le gustaba ver a los animales sufrir y por lo que escuchó ese animal si se lastimó enserio.
Al ver el bulto de animal cerca iba a correr, pero al ver que alguien más se acercaba a él, ella rápidamente se detuvo y se escondió detrás de un árbol. Solamente se dedicó a observar.
Ese alguien, cosa o lo que fuese, se hincó a lado del animal y brutalmente se lanzó contra su cuello. Ashley cerró fuertemente los ojos y apoyó su frente en la corteza del árbol al escuchar como el cuello de ese pobre animal tronaba. Escuchaba jadeos por parte de esa cosa que terminaba con la vida de ese ciervo.
Ashley no evitaba sollozar, estaba en frente de algo que era un asesino, si la veía quien sabe que podía hacerle. Se tapó su boca para evitar soltar un sollozo más fuerte y silenciosamente retrocedió pero…
-¡Crack! –Había pisado una pequeña ramilla. La chica abrió los ojos asustada y se paralizó al ver que eso volteaba hacia donde ella estaba.
Eso se levantó respirando agitadamente. Los ojos de Ashley estaban inundados por las lágrimas y le impedían ver bien lo que se encontraba enfrente de ella. Pero al sentir que se acercaba, lo único que pudo hacer es dejarse caer.
-No, no, no –Susurró asustada. Nunca pensó que moriría así.
Pudo sentir la presencia de esa cosa ya que rozaba con sus piernas. Ashley cerró sus ojos y se limpió las lágrimas, lentamente los abrió. Su asesino tenía forma de una persona, de hecho tenía ropa ¿Pero qué clase de persona podría hacer eso?
Ese monstruo puso un pie a lado de la costilla de Ashley y con el otro hizo lo mismo. Se dejó caer y apoyó sus dos manos a los lados de la cabeza de la chica y acercó su rostro con la de ella.
Ashley sintió como su corazón se detuvo al instante, no respiraba más. Su boca se entreabrió pero no pudo emitir ninguna palabra, su labio inferior temblaba al igual que todo su cuerpo. Lentamente su mano derecha se levantó sin dejar de temblar y delicadamente tomó el rostro de ese… monstruo.
-T-Tom.

Continuara***
Disfruten la lectura(:

7 feb. 2011

Cap.39 El maldito destino le encanta jugar con mi sufrimiento.

-Ya no quiero saber nada –Negó con lágrimas en los ojos.

-Tienes que ¡Viniste aquí para eso!
Kathia no contestó porque era la verdad. Tenía curiosidad, algo en su interior le decía que tenía que ir con Bill para saber todos sus secretos ya que, de una u otra forma, sentía que también eran de ella.
-Esta bien Bill, me quedaré –El chico inmediatamente sonrió y caminó hasta ella pero Kathia retrocedió- Pero después de esto no quiero que te acerques. Ni a mí, ni a mi familia y menos a mis amigos. No quiero que sucedan más tragedias como la de las chicas y Travis –Dijo con un nudo en la garganta. Travis, Travis resiste.
Bill se encogió de hombros y ligeramente asintió.
-Hare lo que me pidas.
-Okey. Te escucho.






















Ashley estaba completamente ilesa al estar a dos locales de llegar con Kiro. Los pies de ella hasta ahí dieron marcha y no pensaban avanzar más.
Tragó saliva. No, no podía hacerlo. Kiro no le causaba buena espina, todavía no entiende como pudo aceptar la invitación, ósea, no se siente a gusto estando con él y ni mucho menos mencionarlo
-No puedo –Admitió al fin en susurro. El misterio de Tom seguirá siendo un misterio. Bueno, para empezar ¿a ella que le importa? Su vida es su vida y no debe meterse en ella. Por algo Tom no ha hablado de ella, tal vez quiere olvidar su triste pasado.
Dio media vuelta sobre sus tobillos y soltó un gran suspiro de alivio.
-Nunca jamás me meteré en estos problemas –Prometió para ella misma comenzando a caminar para alejarse de una vez de ese lugar.















-¿Crees en la reencarnación?
-Si –Contestó dudosa.
-Kathi… tú eres la reencarnación del amor de mi vida.
-No… no entiendo… ¿Yo?
-Sí. Tu verdadero nombre es: Kerstin. Te conocí después de… ser esto. –Continuó agachando su mirada- No te importaba lo que era, me traste como si fuera una persona y no como un asesino. Dejaste todo por mí y yo por ti…
-Pero…
-Pero los dos sabíamos que nuestro amor no podía ser.
-¿Por qué? Se supone que…. Nos amábamos sobre todas las cosas ¿no?
-Kathi, a los dos nos prohibieron vernos y a mí me amenazaron. Si volvía a verte, a mencionarte, a…. amarte –Tragó saliva- te mataban. No iba a permitir que te hicieran daño.
-¿Y les hiciste caso? –Bill sonrió.
-No.
-Y…. ¿Qué paso?
-Huimos lejos. –Kathia no pudo evitar sonreír. A Bill se le borró esa sonrisa por ese aspecto de pena y dolor que ha tenido desde ayer- Yo no sabía que nos estaban siguiendo. Era de esperarse… no podíamos estar juntos, porque tú y… Ashley –Volteó a verla- eran prohibidas. Ellos nos los dejaron en claro pero no quisimos escuchar.
-¿Ashley? ¿Ellos? –Preguntó horrorizada- ¿Ashley también…. te conoció y… quien son ellos?
-Ashley estaba enamorada de Tom. Los dos siempre fuimos muy rebeldes, nunca obedecíamos las reglas.
-¿Y quiénes son ‘ellos’?
-Strify, Kiro, Shin y Romeo.














-¡Ashley! ¿A dónde ibas? –La chica se puso tiesa al ver quien estaba enfrente de ella. Era Shin, el que la atendió cuando fue a pagarle el resto a Kiro.
-Ah… yo… nada. -¿Qué rayos estaba diciendo?
-¿No ibas a salir con Kiro? –Preguntó el chico poniéndose en frente de ella.
-S-si.
-¿Entonces qué haces aquí?
-Es que… ah… no sé.
-Jah entiendo, tienes nervios verdad –Dijo divertido.
-¿Qué? ¡No! Es solo que…se…se me olvido mi celular y me iba a regresar por él.
-I gotta feeling that tonight’s gonna be a good night. That tonight’s gonna be a good night. –Ashley cerró muy fuerte sus ojos ¡¿Se les tuvo que ocurrir enviar un mensaje en estos momentos!?
-Yo creo que no –Aseguró con una sonrisa
-Ah no –Buscó su celular y lo sacó de su mochila- ¡Aquí esta! –Rió nerviosa.
-Si, claro. Es mejor ir al local. No queremos que se les haga tarde.
Hizo que Ashley girara y agarrándola de su hombro, la llevó casi a rastras.











[Acompañar el  fragmento con este video]  



-Ellos también son… -No terminó por el gran nudo en la garganta que se le había formado.
-Si –Cuidadosamente se levantó y se sentó a un lado de Kathia- Es por eso que no queremos que se acerquen a ellos. Desde que supimos que estaban aquí, todos nosotros las hemos estado cuidando de ellos.
-¿Acaso nos quieren matar? –Preguntó exaltada. Bill cerró los ojos y asintió- Pero… ¿¡Por qué necesariamente nosotras?!
-No lo sé –Respondió en murmuro sin voltear a verla.
-Tienes que saber Bill ¡Los conoces desde hace mucho! –Bill le volteó la cara y solamente negaba con la cabeza. No quería verla.
-Sea como sea, eviten acercarse a ellos Kathia. Sé que… -Se levanta y se dirige a la ventana. Comenzaba a anochecer-… No quieres que me acerque a ti, y eso haré. Pero lo que no dejaré de hacer es cuidarte y amarte. Mi corazón siempre te pertenecerá a ti Kathi… y no será de nadie más.
La chica solamente se encogió de hombros. Se levantó y solamente se dedicó a observarlo. Ella lo amaba, era cierto, lo sentía en su corazón.
-¿Cuántas veces Bill?
-Toda la vida. El destino… siempre une nuestros caminos y desgraciadamente también te arranca de mí. El maldito destino le encanta jugar con mi sufrimiento. –Dijo entre dientes agarrando muy fuertemente la cortina y arrancándola de un jalón dejando entrar pocos rayos del sol.
Kathia cerró la boca rápidamente tratando de no dar un grito. Bill se quemaba y el no se movía de ahí, parecía no importarle.
-¡Muévete de ahí! –Ordenó asustada.
-Esto es lo que la luz le hace a un ser de oscuridad.
-¡Quítate por dios! –Le rogó corriendo hasta él. Lo jalaba, pero no se movía ni un centímetro, en ese momento parecía de piedra- ¡Bill te ordeno que te quites! –Gritó fuera de sí. El chico abrió los ojos y se giró velozmente hacia ella quedando frente a frente. Y, de la nada, la chica lo abrazó.
-No te hagas daño Billy.
-¿Kerstin? –Preguntó en susurro sorprendido.
-Si mi amor, soy yo. –Bill acarició sus finos cabellos y apoyó su mentón en la cabeza de la chica- ¿Qué te ha pasado Bill?
-He perdido el control… yo… ya no puedo más –Decía con la voz quebrada.
-No, no. Tú eres fuerte y puedes resistir a ese deseo de consumir sangre humana. Bill… yo se que tú no eres un asesino.
-Pero puedo llegar a serlo… por ti. Siempre te protegeré mi vida.
-No me protejas a mí. Protégela a ella –Dijo agarrando su corazón. Bill tomó la mano de la chica y entrelazó sus dedos.
-Siempre… -Murmuró.
-¿Bill? –Preguntó Kathia sacudiendo su cabeza- ¿Bill que pasó? –Agarró su cabeza. Comenzaba a dolerle.
-Nada… no paso nada –Contestó acariciando su mejilla.
-Tengo que irme. Ashley me espera… tengo que… -Retrocedió lo más rápido que pudo. Con razón Kiro y Strify no les daba buena espina. Tiene que llegar lo más rápido, tiene que evitar que su amiga salga con el verdadero asesino-Bill… -Musitó estando ya en la puerta. El chico solamente volteó a verla- Para mí, eres una persona. –Confesó dando una sincera sonrisa. Cuando Kathia cerró la puerta, Bill solamente negó con la cabeza.
-Nunca seré una persona.











-Y... ¿A dónde vamos? –Preguntó nerviosa.
-No te puedo decir. Es una sorpresa –Respondió con una sonrisa maliciosa- Pero te aseguro que nunca olvidarás esta noche.
Ashley solamente se encogió de hombros. No le gustó como sonaba eso.











-¿Ashley? ¡Ya llegue! –Avisó encendiendo las luces y cerrando la puerta tras de ella- ¡¿Ashley?! –Observó que había un papel arriba de la mesa. Corrió hasta ella, lo tomó y comenzó a leer-¡No! –Gritó asustada e inmediatamente salió de la casa en busca de su amiga.
-’Kathia’ si llegas y no estoy…. Perdóname. Tengo saber qué es lo que pasa aquí… Te veo al rato amiga’

Continuara***
Disfrutenlo <3

6 feb. 2011

Cap.38 ¿Última pieza del rompecabezas?

-Kathia ¿Qué hace usted en mi casa?

-¡Directora Trümper! –Soltó sorprendida- ¿Cómo…cómo… ¡Cómo!? La voz era de Bill. Él iba a abrir la puerta y… ¡Un momento! ¿Qué hace él aquí con la directora en… en su casa? Porqué ella lo dijo ¡Es su casa!
-¿Y bien señorita? –La directora cruzó sus brazos y hacía sonar su tacón en espera de una respuesta.
-Lo siento, debí equivocarme –Dijo avergonzada.
-¿A quién buscabas? –Volvió a cuestionar.
-A… a un chico.
-¿Un chico? –Preguntó sorprendida.
-S-sí. Pero como dije antes, debí equivocarme así que…-Kathia comenzaba a hacer gestos extraños con sus manos de lo nerviosa que estaba- Uff, me voy –Soltó sin más señalando la pequeña barda y dio media vuelta.
-¿No buscarás a Bill? –Esa pregunta hizo que inmediatamente se enderezara y volteara a verla.
-¿Cómo lo sabe? –Susurró.
-Presentimiento.
-Si, ¿Sabe qué?.. –Musitó juntando sus manos haciendo el sonido de un aplauso- …olvídelo. Es mejor que me vaya. Luego… luego hablo con él –Sonrió para tratar de brindarle confianza.
-Ajá claro… ¡Bill! ¡Te busca una de tus amigas! –Gritó lo más fuerte que pudo haciendo que Kathia se exaltara. Esa señora sí que tenía pulmón
-Enserio, no es necesario –Dijo desesperada.
-Tranquila que no muerde –Hizo una mueca para evitar reírse. A la chica de cabello castaño se le erizaron los cabellos ante aquel comentario- Adelante, que Bill bajará en un segundo –Finalizó haciéndose a un lado para que Kathia entrará.
-No –Contestó rápidamente.
-¡Ay no seas modesta! –Sonrió- Anda, pasa –Pensaba que era una broma.
-No, aquí estoy bien –A Simone se le borró esa sonrisa perfecta de su rostro por un aspecto serio y sombrío.
-Dejare la puerta abierta por si cambias de opinión.
-¿Qué rayos hace Bill en la casa de la Directora? Será que ellos son…. Es un buen punto porque, que yo sepa, ningún profesor lo tolera y para que la directora nos ordenara alejarnos de ellos… ¡Oh mierda, se me había olvidado! Y al parecer a Simone también. Espero que no se acuerde sino, me expulsa –La chica observaba la entrada de la casa, las ventanas y el pequeño jardín de enfrente-Debería de entrar, parezco una estúpida aquí afuera. Pero no se con lo que me vaya a topar… ¿Ataúdes?, ¿tendrán ataúdes? ¡Ay, ya! Tengo que controlarme. –Caminó unos centímetros deteniéndose en el marco de la puerta- Unos pasos más –Asomó su cabeza y vio que no había nadie en la sala ni en el comedor- Muy bien. –Respiró profundamente y entró. La casa no era tan fea como creía. Era una más, común y corriente, con muebles, retratos, pinturas, tecnología y un poco oscura ya que las cortinas cubrían esas elegantes ventanas. Tal vez si fue muy dramática- ¿Qué es esto? –Se acercó a un mueble que estaba al lado de la enorme televisión de plasma y agarró el portarretrato que estaba ahí. Era una familia: Los padres y dos niños idénticos. Los cuatro sonriendo muy felices, pero había algo que no concordaba: La época. Esa foto era viejísima. Tal vez, eran familiares de Simone, ya que la señora que estaba ahí se parecía mucho a ella y los dos niños, ellos estaban vestidos iguales. Gemelos… como Bill y Tom.
-No –Susurró- no pueden ser ellos –Si le ponías atención a la foto, podrías jurar que eran ellos de niños. La chica logró ver algo en el chaleco de cada uno, tenía una inicial grabada: El niño de la izquierda tenía una ‘T’ y el de la derecha una ‘B’ ¿Casualidad?- No –Su voz temblaba.
-Esa foto siempre fue mi favorita –Kathia se asustó al escucharlo de repente haciendo que soltara la foto.
-Cuidado –Alcanzando a agarrarla- Si la arruinas ¿Cómo podremos volver a tomárnosla? –Preguntó colocándola en su lugar.
-S-son u-ustedes –Dijo atónica.
-¿Tu qué crees? –Le preguntó acercándose a ella.
-¡Aléjate! –Se movió bruscamente.
-Vaya, decidiste entrar –Interrumpió Simone dejando una charola con dos vasos de jugo de limón arriba de la mesa- ¿Quieren?
-Mi mamá prepara un jugo riquísimo.
-Eso es cierto –Contestó Simone con superioridad.
-¿Mamá? Simone, mi directora es… ¿tú mamá? –Estaba completamente anonada.
-Si ¿No sabías? –Kathia no hizo movimiento alguno.
-Bueno, los dejaré solos
Solamente se escucharon los tacones de Simone y después de abrir la puerta principal, no hubo sonido alguno.
-¿A qué viniste? –Decidió romper el silencio el menor de los Kaulitz.
-A que me digas toda la verdad. –Respondió entre dientes volteando a verlo.
-¿De qué verdad hablas? –Preguntó confundido.
-¡De tu verdad! ¡Tú forma de vida, de lo que eres realmente! –Al fin se armó de valor.
-Kathia no se dé que me hablas. ¡Soy Bill Kaulitz hijo de Simone y Gordon Trümper hermano gemelo de Tom Kaulitz!
-¡Tú sabes exactamente de lo que hablo Bill! –Gritó comenzando a enojarse- Ayer en el hospital ¡estabas ahí! Yo te seguí, furiosa, triste, completamente destrozada hasta las calles más oscuras de Alemania –Comenzaba a caminar hasta él. Bill no se movió. La escuchaba y veía con mucha atención- Tú ahí me confesaste una cruel verdad. Tu verdadera identidad.
-Yo jamás fui al hospital –Aseguró entre dientes.
-¡No estoy loca Bill! Nada de esto lo soñé, todo fue verdad –Se detuvo al estar a tan solo unos centímetros de él- Yo pensé que esas cosas no existían, pero ahora que vi a las noticias lo he confirmado todo.
-Dilo –Ordenó- Di lo que soy, di lo que he sido desde hace más de 1000 años. –Terminó acercando su pálido y perfecto rostro al de ella.
-Eres un vampiro. –Lo dijo al fin. Su voz estaba temblorosa pero aún así, firme.
-Es hora de la verdad –Agarró su mano y de un jalón la llevó al segundo piso de la casa hasta su habitación.
-¿Qué vas a hacerme? ¿¡Matarme?! –Preguntó Kathia tratando de salir de su agarre. Bill la empujó contra la pared haciendo que la chica se golpeará muy fuerte la espalda.
-No es mala idea –Confesó acercándose rápidamente a ella acorralándola- Sabes… desde hace 3 días que no me alimento –Dijo con la voz ronca enseñando sus largos y afilados colmillos- Muero de hambre y estoy débil –Kathia tenía cerrados muy fuerte sus ojos al sentir el aliento del chico en su cuello, empezaba a sollozar. Lo sabía ¡Sabía que la mataría!- Pero no te haría daño, no a ti, no ahora, ni nunca –Susurró en su oído. Kathia se dejó caer al sentir que Bill se alejaba- Ni aunque tu sangre sea la más poderosa, ni aunque mi vida dependa de tu alma. No te tocaría.
-¿D-de qué hablas? –Preguntó Kathia mirándolo con miedo.
-No me veas así. No lo tolero, yo no pedí ser un asesino –Dijo avergonzado. La mirada de Bill, una mirada de sufrimiento que Kathia nunca había visto, hizo que sintiera que decía la verdad, que a ella nunca la tocaría para lastimarla.
-Si no lo eres ¿Por qué mataste a esas chicas? –Tenía un gran nudo en la garganta que ni sabía cómo salían las palabras de su boca.
-Yo no las mate –Respondió rápidamente hincándose enfrente de ella, Kathia, como si fuese un reflejo, se engarruño completamente para sentirse un poco alejada de él.
-Pero saliste lleno de sangre de la tienda de Kiro y Strify y encontraron a una de las chicas cerca de ahí.
Bill agachó su mirada y hubo un silencio sepulcral. Kathia solamente esperaba una respuesta.
-Estaba débil –Dijo al fin- Me había expuesto mucho tiempo al sol sin comer como debería de hacerlo. Si no comía algo, iba a morir. –Se escucharon sollozos después de eso. La chica observaba pequeñas gotas caer al suelo seguidamente.
-Bill…
-La mujer era su alimento, ellos me ofrecieron, tuve que aceptar sino en ese mismo momento me mataban –Kathia lo vio horrorizada.
-¿Quién… quién te... –Trago saliva- ofreció eso? –Bill volteó a verla.
-Strify, Kiro y Shin –Kathia abrió los ojos como platos. Comenzaba a marearse, la habitación le daba vueltas. Trató de levantarse pero era inútil, las piernas no le reaccionaban.
-Tengo que… hablarle a Ashley… ella, ella saldrá con… -Como pudo se levantó y camino tambaleándose hasta la puerta.
-Kathia ¿A dónde vas? –Se levantó y la detuvo agarrándola del brazo.
-¡Suéltame! –Ordenó y rompió a llorar- No quiero verte, no me vuelvas a hablar ¡Tú y esos amigos tuyos son una amenaza para todos nosotros!
-¿Qué? ¡Nunca te haría daño!
-¡No me pienso arriesgar! ¡Eres un vampiro, un asesino y nada cambiara eso! –Abrió la puerta y salió de ahí corriendo- Ashley, Ashley por lo que más quieras no salgas de la casa. ¡No salgas con él!
-Lo siento Kathia, pero no permitiré que salgas hasta que vea que es seguro – La chica se dio un fuerte golpe contra el pecho de Bill. Era como ayer, es más rápido que ella.
-¿Seguro?, ¡No me importa si es seguro o no, déjame salir ya Bill!
-No. Viniste aquí a saberlo todo ¿no? Pues no te irás hasta que termine de contártelo

Continuara***

5 feb. 2011

Cap.37 A pasos de la verdad

-Disculpe ¿Sabe donde vive la familia Kaulitz? –Esa Pregunta la repitió un millón de veces sin una respuesta.

-Mmm –Gruñó frunciendo el ceño.
Kathia solamente observó al señor marchar, al igual que todas las personas a las que le ha preguntado –Disculpe…-Muchos caminaban por largo antes de escucharla-…la familia Kaulitz? –Otros simplemente no contestaban-¿No? Okey gracias -¿Cómo es posible que nadie los conozca? ¿No que eran los más populares de la colonia? Al parecer mintieron.
Dándose por vencida, caminó hasta la esquina de la calle sentándose en la banqueta.
-¿Dónde demonios pueden vivir? –Preguntó desesperada para ella misma mirando todas las casas de alrededor.
Volteó al instante al escuchar voces graves acercarse. Lentamente se puso de pie y los divisó: dos chicos, uno alto, musculoso, con cabello castaño, largo y extremadamente liso; el otro, un poco más bajo, rubio, usaba lentes y estaba un poco más tosco.
-Una vez más –Pensó la chica –Disculpen –Los dos voltearon a verla- ¿Saben donde vive la familia Kaulitz?
-Sí –Respondió rápidamente el chico de cabello largo con una perfecta sonrisa.
















3pm. Hace 4 horas que Kathia se había ido. No sabía nada de ella hasta el momento y faltaban 5 horas para salir con Kiro.
La chica de cabello negro se encontraba escogiendo la ropa que iba a llevar para la ‘cita’. Lo que escogió no era nada del otro mundo: Pantalón entubado color azul, blusa negra con contornos de estrellas rosas y moradas, y tenis negros con las cintas rosas.
Se sentó sobre la cama aplastando completamente su ropa. Comenzaba a sentir cosquillas en el estómago y unas ansias insoportables. Tenía nervios. Sabía que cuando estaba así esos nervios se debían a algo más malo que bueno.
-No quiero ir –Susurró cerrando los ojos y echando la cabeza para atrás- mch, mch –Dio un suspiro y agarró su celular. Buscó el nombre en su agenda, aplastó la tecla verde y después de dos timbres, contestó-: Tom, no voy a estar esta noche, me olvidaba que iba a salir con mi mamá......... Ah, entonces tu tampoco ibas a poder venir –Soltó una pequeña sonrisa- Te veo mañana…. Sí, me cuidaré….Si Tom, no llegaré tan tarde a casa….Okey te quiero, bye.
Eso último no era seguro. Pero lo otro sí. Se cuidará, obvio se cuidará
–Kathia no tardes- Rogó viendo el techo. Comenzaba a preocuparse y a intrigarse ante la actitud de su amiga. Estaba segura que actuaba así por Bill, lo dejó muy claro después de la escenita que hizo en el hospital. ¿Qué rayos piensa Kathia de él ó que descubrió o… se volvió totalmente loca por lo que le pasó a Travis? Travis… Lo que le hizo Bill a Travis no tiene perdón ¿Cómo alguien como él pudo haberle hecho eso? Kathia tampoco le había comentado de cómo sucedió la pelea. Tenían muchas cosas de que hablar. Sea como sea, esperaba que Travis saliera pronto de coma, era su amigo y lo quería mucho. No toleraba verlo con muchos tubos alrededor.
-Espero que mi Dany esté bien –Dijo con un nudo en la garganta.
-Ring, ring –Ashley se levantó rápidamente a contestar el teléfono. A lo mejor eran noticias de Travis.
-¿Bueno? ¡Señora! ¿Cómo está Travis? –Preguntó desesperada- Ah… ¿Y Dany?.... Si entiendo…. Kathia, ella esta… dormida. Esta muy cansada –Dijo nerviosamente- Okey, si no se preocupe no saldremos de la casa. Si hay alguna novedad de Travis ¡avíseme!...Adiós. –Colgó el teléfono y se dirigió a la ducha- Travis, Travis recupérate.
Antes de entrar al baño vio de reojo el reloj: 3:40pm.























-Gracias –Sonrió cerrando la puerta del Taxi- Vamos a ver, según ese chico ‘Georg’ viven en una casa grande color… amarilla –Comenzaba a decir para ella misma mirando cada casa de esa calle- tiene un gran portón negro en el segundo piso. Tres ventanas con un barandal cada una ¡Pero qué buenas indicaciones me dio este hombre! –Se quejó al ver que no encontraba ninguna con esa descripción.
Caminó varios metros más, empezaba a desesperarse. Estaba a punto de echarse para atrás cuando a lo lejos logró observar una enorme casa con las tres ventanas que describió Georg –Espero que esa sea la casa –Confesó comenzando a correr.

















-¡Kathia ¿Por qué todavía no llegas?! –Gritó Ashley secándose el cabello. Eran las 4:30, temprano todavía, pero sabiendo cómo era ella, al fin y al cabo se le haría tarde de un momento a otro. Aventó la toalla al sillón y marcó rápidamente su número.
-Bienvenido al buzón de voz.
-¡Mierda! –Se quejó colgando el teléfono. Kathia se fue sin decirle a donde, ya estaba completamente preocupada.
Se mordía la uña de su pulgar de lo nerviosa y desesperada que estaba. ¿Qué tal si su mamá o Flor llegaban? Se supone que no podían salir de la casa y se ven que Kathia no está, las regañarían como nunca y las encerrarían en sus cuartos. Ashley no saldría con Kiro y se echaría a perder su plan, todo, por un ataque de esquizofrenia de parte de su amiga ¡Agh! Le dolió la cabeza solo de pensar eso.
-Muy bien, a ver son las 4: 32. Todavía es temprano, me termino de secar mi cabello, me lo plancho, me visto, me pinto mis ojos –Enumeraba con su mano cada paso mientras caminaba de un lado a otro en la sala- Y mientras hago todo eso Kathia ya tiene que estar aquí ¡Y yo! Me iré tranquila de mi casita. Sip, nada malo va a pasar –Término de decir con una sonrisa triunfante colocando sus manos en sus caderas- Estoy loca, hablo sola con… ¡Conmigo misma! –Admitió vergonzosamente- Agh, Kathia, ¡Espero que estés a una calle de aquí!

















Tragó saliva. La casa no es muy bonita de cerca.
-Esta no es la casa –Dijo para ella misma negando con su cabeza y dando una pequeña sonrisa nerviosa.
‘Familia Kaulitz’ Es lo que decía debajo del número de la casa
–Okey sí es- Admitió nerviosa.
Tal vez debió de tocar, pero no lo hizo. Abrió la puerta de la pequeña barda y entró caminando entrecortada. Parecía que sus pies no la obedecían y querían cobrar vida propia para salir de ahí lo más rápido posible aunque no se veía, ni escuchaba ningún movimiento. En realidad todo estaba muy tranquilo.
-Creo que a estas horas nunca nadie está en la casa.
-¿Qué dices? ¡Nunca están! –Reprimió el chico rubio- y menos en la noche
-¡Jah! Si, igual que nosotros –Dijo entre dientes volteando a verlo. El rubio solamente se encogió de hombros.
-Claro que menos están en las noches –Murmuró- ¡Vamos Kathi! No tengas miedo –Decía para sus adentros- Es que no hay nada que temer. Solamente voy a ir a la casa de un joven vampiro para que él me diga con sus propias palabras que mató a esas muchachas para, al fin, afirmar que esos asesinos existen ¡Ah! Se me olvidaba… después de que me lo diga saldré aterrada y él me detendrá para que así no le pueda decir a nadie sobre su secreto y me matará succionando mi sangre y meterá mi cuerpo en su sótano, si es que tiene y si no, pues me enterrará en su patio y nadie sabrá que morí. Pero dejando un lado todo eso ¿Qué es lo malo que pueda pasar?
Al fin se dio cuenta que estaba parada enfrente de la puerta de la casa de ese joven ‘vampiro’. Sentía sus piernas como gelatinas y su corazón en su garganta. Okey está siendo muy dramática, tal vez todo lo soñó. Ashley le hablaba cada rato de ellos, era obvio que tarde o temprano soñaría con vampiros.
Pero bueno, ya llego demasiado lejos. No morirá por preguntar…
Aspiró todo el aire que pudo y sin pensarlo toco al fin el timbre. Abrió un ojo y suspiro al ver que no hubo señales de vida.
-Creo que esos dos tenían razón ¡No hay na…!
-¡¡Ya voy!! –Gritó malhumorado un muchacho desde adentro de la casa. Kathia reconoció enseguida ante esa voz. Esa voz que siempre le ponía la piel de gallina.
Escuchaba sus pasos a unos centímetros de la puerta ¿Qué haces ahí parada? ¡Corre si no quieres terminar enterrada en su patio! ¿Por qué no corres? ¿Por qué no te mueves de ahí? Por una simple razón: Quieres verlo.











-Ashley –Caminó hacia ella y la sujeto de sus hombros- no salgas hasta que yo llegue ¿De acuerdo?
-Aamm
-Por favor –Suplicó una vez más.
-Okey –Dijo extrañada.
-Prométemelo.
-Lo prometo.
No podrá cumplir la promesa. 7: 20pm. Kathia no apareció y se le hace tarde para ir con Kiro.
Se puso su suéter, agarró las llaves de su casa y su pequeña mochila. Se sentó en el sillón y tomó la libreta que estaba arriba de la televisión.
-’Kathia’ si llegas y no estoy…. Perdóname. Necesito saber qué es lo que pasa aquí. Nuestras mamás se van a quedar con Sandra y Dany en el hospital, me dijo tu mamá que esta vez si viene mañana para descansar. Te deje comida en el refrigerador y por lo que más quieras ¡Ya no te salgas! Te veo al rato amiga.
Arrancó la hoja, la dobló a la mitad y la puso arriba de la mesa. Abrió la puerta y le echó un último vistazo a la casa.
-Creo que todo estará bien –Murmuró. Apagó las luces y de un ligero portazo dirigió su marcha hacia el local de de Kiro.
La casa estaba oscura, sola, fría y tenebrosa. No sabían que era así como vivirían a partir de ahí. La curiosidad, en sus vidas, sería el principio de su principal pecado.

Continuara***
El proximo capitulo se descubrira CASI todo.